Pekín. China amenazó el sábado con aplicar sanciones a las firmas de Estados Unidos que vendan armas a Taiwán, aumentando las tensiones que empeorarán aún más las agrietadas relaciones entre las dos potencias.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Defensa y la Oficina de Asuntos sobre Taiwán de China hicieron serias advertencias e incluso señalaron que la venta de armas podría afectar la cooperación chino-estadounidense en importantes temas regionales e internacionales.

"Estados Unidos debe ser responsable por las serias repercusiones si no revierte inmediatamente la equivocada decisión de vender armas a Taiwán", dijo el viceministro de Relaciones Exteriores chino, He Yafei, al embajador estadounidense en el país, Jon Huntsman.

Afirmó que Taiwán era "el tema central, más importante y más sensible de las relaciones chino-estadounidenses", en comentarios publicados en el sitio de internet del Ministerio de Relaciones Exteriores (www.mfa.gov.cn).

El Gobierno de Estados Unidos informó el viernes al Congreso sobre la propuesta de venta de armas a Taiwán, un paquete potencial de 6.400 millones de dólares que incluye helicópteros Black Hawk, sistemas antimisiles Patriot y dos embarcaciones remozadas Osprey.

El Black Hawk, un helicóptero de transporte táctico, es fabricado por Sikorsky Aircraft, unidad de United Technologies Corp. El misil Patriot es construido por Lockheed Martin Corp, y Raytheon Co es el integrador de sistema.

"China impondrá además las correspondientes sanciones sobre las compañías estadounidenses involucradas en las ventas de armas a Taiwán", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores, sin nombrar a ninguna firma.

OLA DE AMENAZAS

China pospondrá también contactos militares entre ambos lados, como la consulta a nivel ministerial sobre seguridad estratégica, controles de armas y no proliferación.

"Será inevitable que la cooperación entre China y Estados Unidos sobre importantes temas internacionales y regionales sea afectada también", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Washington ha buscado la ayuda china para superar la crisis financiera, lidiar con Irán y Corea del Norte y en la lucha contra el cambio climático.

La venta de armas estadounidenses a Taiwán se suma a problemas comerciales, disputas por políticas monetarias, derechos humanos, internet y la situación en el Tíbet, entre otras riñas entre la primera y la tercera mayores economías del mundo.

Washington y Pekín también han tenido intercambios tensos por políticas sobre el uso de internet, después que este mes el gigante de búsquedas estadounidense Google Inc amenazara con cerrar su portal chino y sacarlo de ese país tras citar problemas de censura y ataques cibernéticos.

En los próximos meses el presidente estadounidense, Barack Obama, podría reunirse con el Dalai Lama, el líder religioso del Tíbet que se encuentra exiliado y al que China califica como un peligroso separatista. El encuentro podría avivar el enojo de Pekín con Washington.

El viceministro He comentó que el acuerdo de armas era "una cruda interferencia en los asuntos domésticos y perjudica seriamente la seguridad nacional de China.

Taiwán satisfecho. El ministro de Defensa taiwanés acogió la decisión de Washington.

"Sus ventas de armas a Taiwán nos dan una gran confianza en presionar por un resultado amigable en nuestras relaciones con China, y ayudarán a promover la paz en el Estrecho de Taiwán", expresó.

Bajo el presidente Ma Ying-jeou, desde el 2008 Taiwán ha buscado aliviar las tensiones con China y expandir sus lazos económicos. Pero la isla también teme que China desarrolle una ventaja militar aplastante.

Sin embargo, la Oficina para Asuntos de Taiwán en China dijo que la venta de armas "avivaba las llamas de la independencia de Taiwán" y que eran "un obstáculo para el desarrollo pacífico de las relaciones en el estrecho", según un portavoz, citado por la agencia oficial de noticias Xinhua.

"Sólo le dará el mensaje equivocado a Taiwán", agregó.

Taiwán ha tenido un Gobierno autónomo desde 1949, cuando fuerzas nacionalistas huyeron a la isla, escapando del Partido Comunista. Desde entonces, Pekín ha exigido que Taiwán acepte la unificación, amenazándola con recurrir a la fuerza.

Washington, bajo un acta del Congreso de 1979, está obligado legalmente a ayudar a Taiwán a defenderse.

Taiwán dice que China apunta de 1.000 a 1.500 misiles de alcance medio y corto a la isla, situada a 160 kilómetros de su punto más cercano.

Funcionarios estadounidenses han dicho que Taiwán, que va a la zaga de China en el equilibro de poder militar, necesita armamento actualizado para tener más influencia cuando negocie con Pekín.