Pekín. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Yang Jiechi, dijo el domingo que más sanciones contra Irán no solucionarán la disputa sobre el programa nuclear de ese país, mientras que reprendió a Estados Unidos tras dos meses de tensiones entre las dos potencias.

"Como todos saben, la presión y las sanciones no son fundamentales para avanzar en una resolución al tema nuclear de Irán, y no puede resolver de manera fundamental este tema", dijo Yang Jiechi a periodistas al margen de una reunión anual del Parlamento chino.

Washington y otras potencias occidentales quieren que China apoye una propuesta de resolución de Naciones Unidas que impone nuevas sanciones contra Teherán, que afirman está buscando la forma de fabricar armas nucleares.

Pekín se ha negado por largo tiempo a imponer más sanciones a Irán, que es una importante fuente de petróleo para China, y Yang enfatizó el rechazo de su Gobierno a esas medidas, aunque evitó oponerse abiertamente a una resolución de la ONU sobre el tema.

"Hablando honestamente, hay algunas dificultades en torno a los esfuerzos para resolver el tema nuclear iraní en el presente, pero nosotros no creemos que los esfuerzos diplomáticos hayan sido agotados", dijo Yang.

"Como todos saben, la presión y las sanciones no pueden resolver este tema de manera fundamental", declaró. "Todas las partes deberían aplicar su completo conocimiento diplomático al buscar una solución justa, detallada y razonable", agregó.

Teherán niega que quiera construir una bomba atómica y dice que su programa de enriquecimiento de uranio es para la generación de electricidad en el futuro y para la creación de isótopos médicos.

"Permítanme hacer hincapié en que es nuestra posición el respetar el régimen internacional de no proliferación nuclear y la paz y la estabilidad en la región relevante", sostuvo Yang.

Importaciones de petróleo. Un borrador de un documento propuesto por potencias de Occidente restringe las actividades de bancos iraníes en el exterior, pero no pide sanciones contra las industria de gas y petróleo de Irán.

Pekín es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y tiene poder de veto sobre las resoluciones.

China ha apoyado las tres resoluciones previas de Naciones Unidas contra Irán, luego de trabajar para eliminar medidas propuestas que podrían amenazar el flujo de petróleo y a las inversiones chinas.

"Yang ha reforzado la idea de que el foco debe estar en la diplomacia", dijo Shi Yinhong, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Pekín. "China negociará en el Consejo de Seguridad y, si las sanciones son los suficientemente débiles, entonces votará a favor de ellas como lo ha hecho en las resoluciones previas (sobre Irán)", agregó.

Shi dijo que China se mostraría reticente a sanciones contra bancos iraníes que puedan afectar sus importaciones de energía de Irán, quien fue el tercer mayor proveedor extranjero de petróleo crudo del gigante asiático en el 2009.

Tensa relación con EE.UU. La disputa nuclear sobre Irán es uno de una serie de temas que han puesto a prueba las relaciones entre China y Estados Unidos.

Los dos países se han enfrentado recientemente sobre temas comerciales, el control de China sobre internet, la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán, y el reciente encuentro entre el presidente Barack Obama y el Dalai Lama, el líder tibetano exiliado.

Pekín considera a Taiwán una separación ilegítima de China y califica al Dalai Lama de "separatista", por buscar un autogobierno para el Tíbet.

El subsecretario de Estado de Estados Unidos, James Steinberg, visitó Pekín en un intento por reducir las fricciones y analizar los planes nucleares de Irán.

Yang dijo que las relaciones entre los dos países se vieron afectados y culpó a Washington por ello. "Creo que Estados Unidos entiende muy bien los intereses y grandes preocupaciones de China", dijo, en referencia a Taiwán y al Tíbet.