La Comisión Interamericana de Derechos Humanos exhortó a Honduras a garantizar la vida y la seguridad de sus jueces, luego del asesinato a tiros de la magistrada Mireya Efigenia Mendoza, informó el organismo en un comunicado.

La CIDH, órgano autónomo de la Organización de Estados Americanos, condenó el crimen e instó al Estado hondureño a adoptar en "forma inmediata y urgente" medidas para garantizar la vida y la seguridad de los jueces y otras autoridades de la justicia.

Mendoza, una jueza de sentencia de la ciudad hondureña de El Progreso (norte), murió acribillada el 24 de julio por sicarios que la atacaron desde una motocicleta en movimiento, mientras viajaba en su vehículo.

La Comisión "recuerda que es obligación del Estado investigar de oficio hechos de esta naturaleza" e insiste en conducir investigaciones especiales en casos de ataques contra jueces, señaló en el texto.

Según el estatal Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, con Mendoza 64 profesionales del derecho han perdido la vida en circunstancias violentas durante el gobierno del presidente Porfirio Lobo, en el poder desde enero de 2010.

Honduras ocupa el primer lugar en homicidios del mundo, 85,5 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional e informes de Naciones Unidas