Tegucigalpa, EFE. Centenares de policías hondureños han pedido ser desmovilizados de la Policía Nacional al parecer por temor a ser investigados como parte del proceso de depuración de esa institución, informó hoy una fuente oficial.

El director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, declaró escuetamente a periodistas que en los últimos meses entre 400 y 600 agentes y oficiales han solicitado la baja de esa institución.

"Algunos (policías) solicitaron voluntariamente su baja, mientras otros salieron obligados" para evitar ser sometidos a investigaciones, agregó.

La Policía de Honduras está en proceso de depuración desde noviembre de 2011, debido a las múltiples denuncias contra agentes y oficiales involucrados en delitos como homicidios, narcotráfico, extorsión, secuestro y robo de vehículos, entre otros.

Las declaraciones de Bonilla se producen un día después de que el ministro hondureño de Seguridad, Arturo Corrales, ordenó al jefe policial suspender el pago de salarios a 2.151 agentes que cobraban sin trabajar.

Corrales indicó en un carta enviada a Bonilla que estos 2.151 policías cobraban el salario mensualmente pero en "censos levantados en los meses de mayo y julio no fueron identificados en ninguna asignación".

En los últimos 13 años, la Policía Nacional ha sido objeto de más de 5.500 denuncias contra sus agentes y oficiales.