La Habana. Cinco disidentes cubanos se declararon en huelga de hambre para pedir la liberación de los presos políticos tras la muerte esta semana de un opositor después de 85 días de ayuno.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos señaló que las protestas fueron motivadas por el deceso el martes de Orlando Zapata, un preso político en huelga de hambre desde diciembre pasado para protestar por sus condiciones de detención.

Cuatro presos dejaron de ingerir alimentos en dos cárceles de la provincia de Pinar del Río, en el extremo occidental de Cuba, dijo el grupo en un comunicado.

También en la ciudad central de Santa Clara, 270 kilómetros al este de la capital, el disidente Guillermo Fariñas empezó en la noche del martes una huelga de hambre y sed para exigir la liberación de 27 presos políticos que, dijo, están graves.

"La llama que encendió Zapata con su rebeldía no debe dejarse que se apague", dijo Fariñas. "Si tenemos que inmolarnos, nos inmolaremos para demostrar al mundo que la muerte de Zapata no fue una casualidad", añadió.

Fariñas, un psicólogo de 48 años, realizó en 2006 una huelga de hambre de varios meses para reclamar libre acceso de internet. En algunas ocasiones, debió ser internado y alimentado por vía intravenosa.

La muerte esta semana de Zapata, un plomero de 42 años que cumplía una condena de más de 25 años de prisión, fue criticada por países amigos y enemigos.

Estados Unidos, la Unión Europea, España y otras naciones pidieron a Cuba que libere a sus presos políticos.

El presidente cubano, Raúl Castro, dijo lamentar la muerte, pero responsabilizó de ella a Estados Unidos, al que acusa de apoyar a los disidentes.

Cuba dice que en sus cárceles no hay presos políticos, sino "mercenarios" reclutados por Estados Unidos para destruir su sistema socialista.