Berlín. La coalición de gobierno de Alemania no consiguió retener la mayoría en las elecciones de este domingo en el estado de Renania del Norte Westfalia, según un sondeo a boca de urna, con lo que perdería la mayoría en la Cámara Alta del parlamento federal.

El sondeo de la cadena de televisión ARD le adjudicó a la Democracia Cristiana (CDU, por sus siglas en alemán) de la canciller Angela Merkel 34,5% de los votos y a sus socios del Partido Democrático Liberal (FPD por su sigla en alemán) 6,5%, lejos de la mayoría absoluta.

Los dos partidos gobiernan en el estado más poblado de Alemania desde 2005, cuando obtuvieron 44,8 y 6,2%, respectivamente.

La elección es considerada un referéndum de los difíciles seis meses del segundo período de Merkel en el poder. Los comicios se han visto opacados por la decisión de darle miles de millones de euros a Grecia, una medida impopular entre los votantes.

La derrota supone que Merkel dependerá de los partidos de la oposición a nivel federal para que le apoyen en algunas de sus políticas, entre las que hay recortes de impuestos, reformar el sistema sanitario y prolongar la vida de algunas centrales nucleares.

Unos 13,5 millones de personas estaban autorizadas a votar en Renania del Norte Westfalia, cuya economía es casi del mismo tamaño que las de Polonia y la República Checa juntas.

Merkel ha sido criticada por los partidos de la oposición por su manejo de la crisis griega debido a que, inicialmente, la mandataria resistió la entrega de ayuda a Grecia por las críticas masivas de los alemanes a un rescate de Atenas

Tras aprobar el plan de ayuda financiera a Grecia, Merkel dijo la semana pasada que la estrategia necesita tener éxito, o de lo contrario otros países europeos sufrirían el mismo calvario. También criticó a especuladores del mercado financiero por exagerar las tensiones en la zona euro.

Cinco años atrás, una derrota en Renania del Norte Westfalia obligó al entonces canciller, Gerhard Schroeder, a llamar a elecciones anticipadas, las que luego perdió ante Merkel.

Si bien nadie espera un desenlace tan dramático en esta ocasión, un revés electoral indicaría un cambio en el humor político de los alemanes, que en la última década han favorecido a la Democracia Cristiana.