Bogotá. El gobierno de Colombia instó a votar masivamente en las elecciones legislativas del domingo como una expresión de rechazo a la violencia, en unos comicios que pondrán a prueba la fortaleza de la coalición en el poder.

Unos 29,8 millones de electores están habilitados para renovar 102 bancas en el Senado y 166 en la Cámara de Representantes, en unos comicios históricamente caracterizados por la abstención, pero que en esta ocasión incidirán en las futuras alianzas políticas para la elección presidencial.

"Las elecciones son la expresión más pura de la democracia y por eso es esencial que su resultado sea la voluntad inequívoca de los ciudadanos. Para lograr esto, el primer llamado que hago (...) es a concurrir masivamente a las urnas", dijo a Reuters el ministro del Interior, Fabio Valencia.

"Los colombianos vamos a escoger a los funcionarios encargados de definir las políticas públicas nacionales, por eso es esencial que cuando concurramos a las urnas lo hagamos informados de las propuestas que las diferentes opciones políticas nos presentan", explicó el funcionario.

Después del fallo de la Corte Constitucional que dejó al presidente Alvaro Uribe inhabilitado para ser candidato y buscar su segunda reelección inmediata al declarar ilegal un referendo, los partidos y movimientos políticos de su coalición buscarán mantener la mayoría de curules en el Congreso.

Una victoria de las fuerzas uribistas, lideradas por el Partido de la U, dejarían en una buena posición al ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos para buscar alianzas y recibir un sólido respaldo para las elecciones presidenciales del 30 de mayo, que aspira a ganar para convertirse en el sucesor del actual mandatario y dar continuidad a sus políticas.

Pero un retroceso de la coalición con la pérdida de la mayoría de escaños en el Senado y la Cámara de Representantes abriría un espacio para el triunfo de un candidato independiente o de la oposición, de acuerdo con analistas.

El Congreso que sea elegido tendrá el reto de sacar adelante una reforma tributaria estructural para impedir el aumento del déficit fiscal que es demandada por las agencias calificadoras de riesgo para devolverle al país el grado de inversión.

También tendrá que aprobar leyes económicas y sociales que mejoren la calidad de vida de los habitantes de este país con altos niveles de pobreza, desempleo y violencia en medio del conflicto interno de más de cuatro décadas.

Amenazas y presiones. Políticos tradicionales, presentadores de televisión, modelos, actrices, deportistas y militares retirados, además de ex rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) figuran en las listas de 2.476 candidatos.

Pese a que la Defensoría del Pueblo y una misión de observación electoral advirtieron sobre posibles ataques de la guerrilla, así como amenazas y presiones a candidatos en más de un 30 por ciento de los 1.102 municipios, Valencia sólo reconoció riesgos en 59 pueblos.

El funcionario aseguró que se tomaron las medidas de seguridad para impedir acciones violentas o delitos electorales.

"Tenemos listo ya el Plan Democracia, consolidado junto con el Ministerio de la Defensa, la fuerza pública y la Policía Nacional y todas las agencias de inteligencia del Estado integradas en un centro conjunto, activado de manera permanente para prevenir acciones terroristas o hechos que vulneren el proceso electoral", afirmó el ministro del Interior.

Además de los ataques para sabotear las elecciones por parte de la guerrilla, se podrían presentar compra de votos y traslados ilegales de electores de un lugar a otro.

En los comicios legislativos del 2006 se descubrieron alianzas de políticos con antiguos escuadrones paramilitares de ultraderecha que financiaron sus campañas con dinero del narcotráfico e impulsaron sus candidaturas entre los habitantes de las regiones que controlaban, lo que provocó la captura de alrededor de 30 legisladores.

Más de 400 efectivos de las Fuerzas Armadas participan en el dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo de las votaciones en una jornada en la que regirán medidas especiales como la prohibición de portar armas y consumir cerveza y licores.