Bogotá. Los candidatos a las elecciones legislativas de Colombia cerraron el domingo sus campañas, a una semana de las votaciones que pondrán a prueba la fortaleza de la actual coalición de gobierno e incidirán en las posibles alianzas en la contienda por la presidencia.

En medio de globos multicolor que identifican a sus partidos y movimientos políticos, camisetas, banderas, afiches y bandas musicales, los candidatos presidieron masivas concentraciones en un esfuerzo por cautivar a los electores.

Los comicios para renovar el Congreso bicameral, considerado por los colombianos como unas las instituciones más corruptas e ineficientes de una de las democracias más sólidas y antiguas de América Latina, serán un desafío para mostrar la transparencia de la dirigencia política.

Alrededor de 30 congresistas aliados del gobierno del presidente Alvaro Uribe elegidos en los comicios del 2006 perdieron sus curules y terminaron en la cárcel acusados de alianzas con los antiguos escuadrones paramilitares de ultraderecha con los que, de acuerdo con las investigaciones, hicieron pactos para garantizar su elección.

Otros 30 legisladores fueron investigados en el mismo proceso que incluyó acusaciones de que los grupos armados ilegales les financiaron sus campañas con dinero producto del narcotráfico.

Analistas sostienen que después del escándalo se abrieron espacios para una necesaria renovación en el Congreso y que los partidos y electores tendrán la oportunidad de realizar una depuración, aunque los políticos implicados intentarán mantener su influencia con candidaturas de familiares y aliados.

Un informe de la Defensoría del Pueblo alertó sobre el riesgo que corren las elecciones en 362 de los más de 1.000 municipios del país en donde grupos armados ilegales pueden afectar la transparencia y la libertad del proceso electoral.

El informe precisó que en 30 de los 32 departamentos se podrían registrar presiones y ataques por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de grupos armados conformados por antiguos paramilitares al servicio del narcotráfico.

Variedad de candidatos. Uno de los principales riesgos son las amenazas que pueden sufrir los electores para que voten por determinado candidato.

De acuerdo con la Registraduría Nacional del Estado Civil, 2.476 candidatos aspiran a 102 curules del Senado, 166 de la Cámara de Representantes y cinco del Parlamento Andino.

Presentadores de televisión, modelos, actrices, deportistas retirados, ex rehenes de las FARC y experimentados políticos figuran entre los candidatos que aspiran a uno de los 268 curules del Congreso colombiano.

Después de que un fallo de la Corte Constitucional declaró ilegal un referendo y dejó a Uribe inhabilitado para ser candidato y buscar su segunda reelección inmediata, las elecciones serán la primera prueba de fuego para su coalición de Gobierno, que busca continuar gobernando el país de más de 44 millones de habitantes.

"El objetivo fundamental es garantizar que todo lo que se ha construido a lo largo de todos estos años continué, se consolide y podamos seguir avanzando", dijo a Reuters el candidato presidencial del centroderechista Partido de la U, Juan Manuel Santos, favorito en las encuestas para suceder a Uribe.

Santos afirmó que es necesario consolidar mayorías en el Congreso para garantizar la gobernabilidad del país en el próximo periodo presidencial, comprendido entre el 2010 y el 2014.

"El resultado de estas elecciones va a dar una pauta sobre dónde están las fuerzas políticas que van a llevar a la presidencia al próximo presidente", dijo Santos rodeado por decenas de simpatizantes.

Por su parte el senador del centroizquierdista Partido Liberal, Juan Fernando Cristo, quien aspira a ser reelegido, dijo que en los comicios legislativos esa colectividad buscará resurgir como la primera fuerza del país, posición que perdió con la llegada al poder de Uribe y la conformación de nuevos movimientos políticos. "El país está listo nuevamente para tener un Gobierno liberal, para tener el primer presidente liberal del Siglo XXI", afirmó.

"Lo que pase con cada uno de los partidos va a marcar un punto muy importante, en una competencia tan reñida entre cinco o seis candidatos el papel de los partidos va a ser fundamental", declaró el dirigente político.

Más de 100.000 efectivos de las Fuerzas Armadas tendrán la responsabilidad de garantizar la normalidad de las elecciones y evitar posibles ataques de la guerrilla que históricamente busca sabotear las votaciones para demostrar poderío y ganar protagonismo.

Los partidos Conservador y Verde realizarán ese mismo día sus consultas internas para elegir a sus candidatos a la presidencia.