Bogotá. La policía colombiana frustró este sábado dos ataques con explosivos que las FARC habrían pretendido ejecutar como parte de un supuesto plan para sabotear los comicios legislativos del domingo, decisivos para la intención de la coalición de gobierno de mantener la mayoría.

En el primer hecho, funcionarios policiales confiscaron explosivos que movilizaban en un vehículo posibles rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la ciudad de Cali, la tercera más poblada del país.

"Mediante unas importantes labores de inteligencia se realizó una vigilancia, un seguimiento a dos integrantes de las milicias urbanas de las FARC, se les incauta en momentos de la requisa dos artefactos explosivos, cada uno con una libra de pentonita con un sistema de acción ineléctrico", dijo el general Miguel Angel Bojacá, comandante de la Policía de Cali.

"Creemos que iban esta noche a colocarlo en un sitio especial donde crearan zozobra", afirmó, al explicar que la detención se realizó a dos cuadras de la sede de la gobernación del departamento del Valle.

Las autoridades militares y de policía se encuentran en estado de máxima alerta para evitar ataques de la guerrilla que pongan en riesgo las elecciones en las que los colombianos escogerán al Congreso bicameral de 268 miembros, que iniciarán sus activadas legislativas en julio, por un periodo de cuatro años.

En otra acción, la policía halló 30 kilos de pentonita en una vivienda ubicada en el municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento de Caquetá, luego de que ocurriera una explosión cuando uno de los rebeldes estaba armando los detonadores.

Las elecciones al Congreso anteceden a las que se efectuarán en mayo para escoger al sucesor del presidente Alvaro Uribe, quien llegó al poder en el 2002 y fue reelegido en el 2006 gracias, entre otros factores, a su política de combate a la guerrilla.

Pese a los sucesivos éxitos contra las FARC, que incluyen la muerte de varios de sus principales líderes, la organización aún mantiene influencia sobre varias zonas del país, en un conflicto interno armado que cumple más de cuatro décadas.

De acuerdo con las autoridades, se trata de las elecciones más tranquilas de los últimos 25 años en materia de orden público.