Bogotá. Un importante líder de las Farc, responsable de la reorganización de la guerrilla en el centro de Colombia y acusado de asesinatos y secuestros, murió el viernes en un ataque de las Fuerzas Militares en una zona montañosa del centro del país, informó un alto oficial.

El comandante de la quinta división del Ejército, general Juan Pablo Rodríguez, dijo a Reuters que la muerte de Alfonso Vargas Marín, alias "Yerminson", y de otros tres guerrilleros se produjo en zona rural del municipio de La Uribe, en el departamento del Meta.

El oficial explicó que la aviación militar bombardeó la zona en donde se refugiaban los guerrilleros y que luego se produjo un asalto por tierra de las tropas del Ejército.

"Se trata del cabecilla del frente 51 de las Farc, llevaba delinquiendo 25 años en la guerrilla, tenía un prontuario de secuestros, extorsiones y ataques en los departamentos del Meta y Cundinamarca", aseguró Rodríguez.

Y agregó que Rodríguez, de 40 años, tenía la misión de recuperar corredores estratégicos para el desplazamiento de la guerrilla hacia la capital colombiana que perdieron las Farc como consecuencia de la ofensiva militar ordenada por el gobierno del presidente Álvaro Uribe.

"Este es un golpe muy importante que impide retomar a la guerrilla la zona limítrofe entre los departamentos de Meta y Cundinamarca y corredores estratégicos hacia la capital del país", explicó Rodríguez.

En lo que va del 2010 las Farc han perdido más de 300 combatientes que han muerto en ataques y bombardeos militares, mientras que otros han desertado para poner a salvo sus vidas, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Defensa.

Uribe, quien asumió el poder en el 2002, impulsa con el apoyo de Estados Unidos una ofensiva militar con la que obligó a los rebeldes a replegarse a apartadas zonas montañosas y selváticas.

En medio de la ofensiva, han muerto importantes comandantes de las Farc como Raúl Reyes, Tomás Medina Caracas y Martín Caballero, mientras que miles de combatientes han desertado, lo que ha reducido la capacidad militar del grupo rebelde.

Sin embargo, el grupo insurgente aún mantiene presencia en zonas estratégicas para la producción y el tráfico de cocaína, su principal fuente de financiación, según fuentes de seguridad.