Este viernes el presidente Juan Manuel Santos calificó como positiva la respuesta de la guerrilla del ELN de liberar al cabo del Ejército, Carlos Fabián Huertas, quien fue secuestrado el mes de mayo tras una emboscada.

“Valoramos la liberación del Cabo Carlos Fabián Huertas como un gesto del ELN en la dirección correcta”, dijo el mandatario a través de su cuenta en Twitter.

El uniformado pasó su primera noche en libertad en las instalaciones del Hospital Militar, donde fue sometido a varios exámenes que determinaron que se encuentra bien de salud, a pesar de las difíciles condiciones en las que permaneció durante su cautiverio.
De acuerdo a un parte médico entregado por el centro hospitalario, el uniformado presenta los trastornos típicos de las personas que han sido sometidas a este flagelo. Sin embargo, su condición física y anímica es estable.

Se espera que Huertas sea sometido a nuevos análisis médicos esta tarde. Según el protocolo y la respuesta del paciente podría ser dado de alta en 9 días.

El jueves la guerrilla del ELN entregó en zona rural de Fortul, departamento de Arauca, a una misión humanitaria formada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Iglesia y la Defensoría del Pueblo al cabo tercero Huertas, que tenía en su poder desde el pasado mayo.

Huertas cayó en manos del grupo insurgente el 22 de mayo, tras una emboscada de la guerrilla contra una unidad del Ejército en la que murieron once militares en zona rural del municipio de Chitaga, departamento de Norte de Santander.

Esta liberación supone una respuesta a la condición planteada por el presidente, Juan Manuel Santos, de que esa guerrilla debe entregar a todos los cautivos si quiere iniciar un diálogo de paz.

En ese sentido, el próximo gesto que debería cumplir el ELN para iniciar un proceso con el Gobierno es la liberación del geólogo canadiense Wobert, quien cayó en poder de esta guerrilla el pasado 18 de enero junto a dos peruanos y tres colombianos que ya fueron liberados.

La guerrilla condicionó inicialmente la liberación a que la multinacional minera Braveal, para la cual trabaja el canadiense, entregue cuatro títulos de explotación en el sur del departamento de Bolívar, a las comunidades de la zona.

El ELN, la segunda guerrilla del país con unos 1.500 combatientes en sus filas según cifras gubernamentales, ha insistido en su voluntad de iniciar un proceso de paz con el gobierno similar al que este mantiene con las FARC en La Habana desde el pasado noviembre.

Los "elenos", como se les conoce coloquialmente en Colombia, cumplen hoy 49 años con este paso en la dirección de sentarse con el gobierno e iniciar un proceso de paz para poner fin al conflicto armado interno que sufre este país, el más longevo de América Latina.