Bogotá. Estados Unidos y Colombia, uno de sus principales aliados en la región, revisaron este martes su agenda bilateral que incluye un Tratado de Libre Comercio aún pendiente de ratificación, la lucha contra el narcotráfico y la promoción de los derechos humanos.

La revisión de la agenda de Bogotá y Washington fue hecha durante un encuentro del subsecretario de Estado de Estados Unidos, James B. Steinberg, con el presidente Alvaro Uribe y otros integrantes de su equipo de gobierno, realizado en las afueras de la ciudad de Montería, en el norte del país.

"La relación con Colombia es muy importante, es una relación estratégica y de una gran alianza que cubre muchos temas que son muy importantes para los dos países", dijo el funcionario estadounidense a periodistas.

La visita de Steinberg se produce en momentos en que el gobierno de Uribe comienza una nueva campaña para lograr la aprobación por parte del Congreso de Estados Unidos de un Tratado de Libre Comercio vital para la economía colombiana.

El tratado comercial de Estados Unidos con Colombia no se ha aprobado por la resistencia de los demócratas, que piden a Bogotá más protección para los dirigentes sindicales y los defensores de derechos humanos.

Los demócratas también exigen castigo para los responsables de decenas de asesinatos de líderes obreros y defensores de los derechos humanos.

Estados Unidos es el principal aliado de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y desde el 2000 ha entregado a Bogotá más de US$5.000 millones en asistencia militar y social para combatir la producción y el tráfico de cocaína.

El gobierno de Uribe firmó con Washington, en 2009, un criticado tratado que autoriza a militares de Estados Unidos a utilizar siete bases en el país sudamericano para realizar operaciones contra el narcotráfico y el terrorismo.

Durante su visita, Steinberg firmó además con el canciller de Colombia, Jaime Bermúdez, un Plan de Acción sobre Igualdad Etnico-Racial, que busca eliminar esas formas de discriminación en ambas sociedades.

Steinberg tiene previsto viajar a Lima para reunirse con funcionarios del gobierno de Perú y revisar el avance de los programas que apoya Washington en ese país, y la profundización de la cooperación, la lucha contra el narcotráfico, el comercio y el desarrollo económico.

Los gobiernos de Colombia y de Perú son considerados los principales aliados de Washington en Sudamérica, en momentos en que líderes de izquierda con un discurso contra Estados Unidos, como el presidente venezolano Hugo Chávez, ganan influencia en la región.