Bogotá. Miles de colombianos salieron a las calles el sábado para protestar por las medidas de emergencia social adoptadas por el gobierno del presidente Alvaro Uribe, destinadas a salvar al quebrado sector de la salud.

Médicos, sindicalistas, pacientes y estudiantes, muchos convocados por redes sociales en internet, pidieron revocar decretos de emergencia social que buscan evitar un colapso del sistema de salud, pero que según expertos reducen la calidad del servicio y lo alejan de las clases más pobres.

"Yo hice un juramento hipocrático que estos decretos no me dejan cumplir, por eso salgo a protestar", dijo Catalina Albarracín, quien se identificó como una neuróloga cuando fue entrevistada por una radio local, mientras caminaba en una céntrica calle de Bogotá.

Se trata de una de los más serios brotes de descontento social contra alguna de las medidas adoptadas en los casi ocho años de mandato de Uribe, en momentos de una gran agitación política por las elecciones legislativas y presidenciales de marzo y mayo.

Uribe no ha dicho claramente si está interesado en presentarse a las elecciones de mayo para un histórico tercer periodo presidencial consecutivo, en la eventualidad de que la Corte Constitucional declare legal la realización de un referendo.

El abogado ha gozado de una elevada popularidad por los resultados de su lucha contra de las guerrillas izquierdistas, fuertemente respaldada por Estados Unidos, pero ha tenido que enfrentar en el último año un desbordado desempleo y el estancamiento de la economía.

Las marchas han transcurrido de manera calmada y no se han reportado brotes de violencia o choques con las autoridades.

Los decretos expedidos al amparo de una emergencia social en enero pasado, subieron los impuestos a la cerveza, los licores, los cigarrillos y los juegos de suerte y azar, para recaudar más de US$500 millones entre el 2010 y el 2011.

Los dineros serían destinados a que los más de 44 millones de colombianos gocen del servicio de salud.

El ministro de Protección Social, Diego Palacio, rechazó las fuertes críticas que ha soportado el Gobierno en las últimas semanas, diciendo que se han politizado, en momentos en que el país se encuentra también en plena campaña para renovar la totalidad del Congreso en las elecciones de marzo.

"Hay unos críticos políticos que saben que las medias tomadas permitirán que el Gobierno tenga más plata para gastar más en los pacientes, pero no salen a decirlo porque les da pena", dijo Palacio a los periodistas.