Buenos Aires. El Congreso argentino será este miércoles centro de la atención política y económica, en medio de un duro enfrentamiento entre el gobierno y la oposición por temas candentes que influyen en el futuro inmediato del país.

Mientras el oficialismo buscará defender la designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central, la fuerza opositora trata de avanzar en la derogación de los decretos para usar reservas de la entidad monetaria y mejorar la distribución de impuestos.

El Senado tiene previsto deliberar para decidir si confirma o rechaza el nombramiento de Marcó del Pont, cuestionada por opositores tras transferir al gobierno US$6.569 millones de las reservas para el pago de deuda pública.

La Cámara Alta tratará también, de lograr quórum, una modificación en la distribución de fondos recaudados por el llamado impuesto al cheque, buscando transferir a las exhaustas arcas de las provincias recursos que actualmente quedan mayormente en manos del gobierno central.

Mientras tanto, la Cámara de Diputados analizará la resolución para derogar los decretos de necesidad y urgencia de la presidenta Cristina Fernández, que pretende pagar deuda sin una discusión legislativa previa.

El tratamiento de temas clave para la economía del país se genera cuando el gobierno y la oposición llegaron a la justicia por el uso de esas reservas del Banco Central.

Marcó del Pont, quien ocupa la jefatura del Banco Central en forma interina, necesita la aprobación del Senado para ser ratificada en el cargo. La semana pasada no se logró quórum porque la oposición no reunió los votos suficientes para impedir su nombramiento.

El gobierno confía en ratificar a la economista al frente de la autoridad monetaria.

Los mercados financieros argentinos operaban en leve alza, atentos al desarrollo político en el marco de una operatoria acotada de negocios.

"La sensación nuevamente de que estamos en un momento de una excesiva cautela ante un panorama político demasiado inestable desde los dominios del Congreso, que lleva lógicamente a un retaceo de operaciones a la espera de que la situación tienda a aclararse en el correr de los días", dijo Carlos Risso, analista del portal Zonabancos.com.

El gobierno quiere pagar deuda con reservas en momentos en que enfrenta un financiamiento ajustado y tiene virtualmente cerrado el ingreso a los mercados voluntarios de crédito, por lo que trabaja para lanzar un demorado canje de deuda impaga por US$20.000 millones.