La nueva “agenda de derechos”, su forma austera de vivir, la legalización de la marihuana y su actitud de mediación en conflictos internacionales fueron parte de los temas que posicionaron a José Mujica como figura mundial en los últimos meses.

La agenda de su secretaría está llena de pedidos de entrevistas de medios internacionales. De todos lados quieren saber quién es ese veterano guerrillero, presidente de un país pequeño, casi desconocido, que un día sale en la tapa del New York Times y otro en El País de Madrid.

A los ojos del mundo, Mujica parece ser un presidente revolucionario e innovador.

Pero a la interna lidera un gobierno que avanza con dificultades para mostrar logros. Mantiene, sin embargo, un nivel de popularidad alto (53% de simpatía a marzo de este año, según Cifra).

A finales de febrero, Frans Bronkhorst, presidente de la ONG holandesa Drugs Peace Institute, estuvo en Uruguay con el fin de conseguir el aval del gobierno para proponer a Mujica como premio Nobel de la Paz. “Queremos hacer una campaña global de consumidores de cannabis para presentar al mundo a Mujica como la voz soberana”, dijo Bronkhorst a El Observador en marzo de este año.

Desde hace algunos meses, Mujica mostró especial interés en contribuir con su mediación para que termine la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC) contra el gobierno colombiano y de hecho en Cuba conversó con guerrilleros, informó el semanario Búsqueda. Dialogó antes con el presidente Manuel Santos, y con líderes mundiales, como el rey Juan Carlos en Madrid y el papa Francisco en el Vaticano.

A nivel regional el presidente uruguayo mantiene un perfil alto. Ya sea por su relación ideológica con sus pares del sur, es uno de los más férreos defensores de organismos como el Mercosur o la Unasur.

La popularidad de Mujica en el mundo generó incluso oportunidades de negocio para terceros. El artista uruguayo Martín Sastre diseñó el perfume de Mujica. U from Uruguay fue subastado en la Bienal de Venecia a un precio de US$50.000, lo cual convirtió al perfume en el más caro del mundo. “Mujica puede ser tu presidente”, promocionó Sastre. La fragancia fue elaborada a base de flores y plantas que el mandatario uruguayo cultiva en su chacra de Rincón del Cerro.

La forma de vida de Mujica cautiva a los extranjeros. “Algunos dirigentes del mundo viven en palacios. Algunos de ellos ofrecen ventajas como tener un mayordomo discreto, una flota de yates y una bodega con champagne. Luego está José Mujica, ex guerrillero que es el presidente de Uruguay. Él vive en una casa destartalada en las afueras de Montevideo, sin criados en absoluto. Su equipo de seguridad: dos agentes vestidos de civil estacionados en un camino de tierra”, así comienza la crónica del New York Times. Un domingo de enero, el periódico le dedicó la tapa.