Londres. Los conservadores de Gran Bretaña dijeron el domingo que sostuvieron "buenas discusiones" con el más pequeño partido de liberales demócratas, pero no lograron concluir un acuerdo para gobernar juntos y planeaban nuevas negociaciones dentro de las próximas 24 horas.

Los conservadores liderados por David Cameron ganaron buena parte de los escaños en las elecciones parlamentarias este jueves, pero no lograron la mayoría necesaria para formar un gobierno y buscan el apoyo de los liberales demócratas, un grupo de centroizquierda encabezado por Nick Clegg, para poner fin a 13 años en el poder del Partido Laborista.

Analistas dijeron que los mercados se verían alentados por los comentarios respecto a que reducir el déficit de más del 11% del PIB sería un componente clave de cualquier acuerdo.

"Acordamos que una parte central de cualquier pacto que hagamos será la estabilidad económica y la reducción del déficit público", dijo el negociador conservador William Hague, luego de cerrar siete horas de negociaciones con un equipo de liberales demócratas.

Hague dijo que las partes se reunirán otra vez dentro de 24 horas y que en el intermedio se informará a los líderes de los partidos, Cameron y Clegg.

Los mercados financieros posiblemente estarán inquietos por los esfuerzos para evitar la propagación de la crisis de deuda griega y darán a los políticos británicos un poco más de tiempo para estipular un acuerdo, dijeron varios analistas.

"Creo que los mercados apreciarán que lleve algún tiempo. Podrían estar esperanzados. Sospecho que lo que está influenciando a los mercados bursátiles en particular, más que ninguna otra cosa, son las cuestiones sobre Europa", dijo el economista de Deutsche Bank, George Buckley.

Brown podría intervenir. El primer ministro Gordon Brown, cuyo Partido Laborista llegó en un distante segundo puesto en la elección, sigue gobernando pero ha sido hecho a un costado.

Brown intentará una alianza con los liberales demócratas, si el partido de centroizquierda no lograr alcanzar un acuerdo con los conservadores.

Clegg parecía mantener sus opciones abiertas, pues mientras se producían las reuniones con los conservadores, se reunió en secreto con Brown en una localidad cercana.

"Los dos se reunieron esta tarde en la oficina de Asuntos Exteriores para mantenerse informados. Tuvieron una amigable discusión. David Cameron sabía que estaban en esa reunión", dijo un portavoz de los liberales demócratas.

El mayor obstáculo a un acuerdo de oposición podría ser una reforma electoral, una ambición de larga data los liberales demócratas, quienes podrían ganar muchos más escaños si Gran Bretaña cambia su sistema actual por uno de representación proporcional.

Los conservadores se oponen firmemente a tal cambio.

Encuestas de opinión en diarios del domingo sugerían que la mayoría de los británicos está a favor de un sistema de votación más proporcional.

Los partidos deben superar otras diferencias claves sobre política económica, defensa, inmigración y la postura de Gran Bretaña frente a Europa.