Lima, Andina. El integrante de la Comisión Consultiva de la Cancillería peruana, Hugo de Zela, destacó la importancia de mirar con Chile hacia el futuro y apostar por una mayor integración política y económica y la conquista de mercados mundiales, tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya por el diferendo marítimo bilateral.

-¿Cómo observa las relaciones entre el Perú y Chile a la espera del fallo de La Haya?

–Las relaciones están en un nivel muy positivo, muy cordial y se han superado algunos puntos de vista divergentes, pero por sobre ello se está demostrando que hay un espíritu de acercamiento, conciliación en las relaciones no solo diplomáticas, sino también económicas comerciales, etcétera.

Es más, existe un compromiso muy serio no solo del propio país, sino además de los presidentes Ollanta Humala y Sebastián Piñera de respetar el fallo. En ese marco de relación estamos caminando ahora para esperar con tranquilidad y gran optimismo la sentencia.

-¿Qué espíritu debe primar en el Perú y Chile mientras se espera la sentencia?

–Tranquilidad absoluta y serenidad para esperar la sentencia de La Haya y el propósito que debe ser renovado y fortalecido para seguir adelante con todo lo que significa la relación peruano-chilena en un escenario posterior a La Haya. De hecho, el ánimo en la comisión consultiva está al tope y tenemos gran optimismo.

-En el terreno comercial, ¿qué futuro le espera a ambos países?

–El Perú y ChiIe pueden convertirse en socios estratégicos que conquisten mercados mundiales. De hecho ya hay pasos dados, como la Alianza del Pacífico, que es una muestra de la buena relación en los campos económico y comercial, lo que es gravitante para las economías de todos los países. Eso se tiene que fortalecer más cuando llegue el fallo y entremos a la etapa de cumplimiento.

Además, la colonia peruana en Chile es muy numerosa y hay matrimonios constituidos por peruanos y chilenas, y viceversa; y tenemos una presencia fuerte y masiva de capitales chilenos que no alcanzan aún la de los peruanos en Chile, pero creo que podría revertirse con los años.

-¿Cómo hacer para que ambos sigamos creciendo en un contexto de crisis internacional?

–Una forma sería que ambos países complementen sus riquezas naturales, desconocidas más allá del Pacífico; peruanos y chilenos tenemos muchos productos que debemos explotar al máximo y buscar una exportación que signifique un beneficio económico para ambos países.

-¿En qué aspectos?

–Me refiero no solo al aspecto mineral y a otros similares, sino además al de la gastronomía, que podríamos presentarla en conjunto. Eso significaría potenciar mucho las economías de ambos países. A eso debe apuntar esta relación Perú-Chile tras La Haya.

-¿Y juntos podríamos conquistar los mercados mundiales?

–Si juntamos fuerzas peruanos y chilenos a través, por ejemplo, de la Alianza del Pacífico, lo podemos ver como algo promisor en el desarrollo de esta etapa de la relación peruano-chilena. Estar en la Alianza del Pacífico y en el APEC nos coloca en una posición privilegiada.

Debemos mirar dos mundos como son el árabe y el asiático. Es una promesa de desarrollo que debemos cultivar y con mayor razón si ahora el Perú está tratando de conquistar esos mercados. Estamos obligados a ello.

-¿Entonces hay optimismo en el fututo?

–Sin duda, el futuro es alentador y la relación con Chile debe ser en todos los niveles. Se puede mirar al mundo con gran optimismo. Hay propósitos que en ambos casos tienen los países, canalizados mediante la Alianza del Pacífico que está redundando positivamente en todos los campos y en beneficio de las economías del Perú y Chile.

-¿Se puede pensar en una alianza estratégica con Chile, como la que hoy tenemos con Brasil?

–Estamos recién iniciando ese camino. Sería deseable, incluso como ocurre con Ecuador, con el que realizamos consejos de ministros binacionales y en la frontera. También deberíamos apoyarnos por medio de los consulados en países donde el Perú no los tenga y viceversa. A eso deberíamos apuntar con todos los países de la región.