Una convocatoria a nuevas protestas, en al menos 12 estados brasileños, fueron convocados para este fin de semana a través de las redes sociales, que incluyen a Sao Paulo y Bahía, donde las autoridades reforzaron las medidas de seguridad.

Ello ocurre a pocas horas, cuando en la tarde de este sábado en Bahía, se dispute el partido entre Brasil e Italia en el final del Grupo A de la Copa Confederaciones y luego que la presidenta del país, Dilma Rouseff, hiciera un llamado al diálogo.

La policía militarizada de Bahía, estado de la región nordeste, anunció que redoblará las medidas de seguridad en torno del estadio y las calles adyacentes quedarán bloqueadas para impedir la aproximación de las columnas de manifestaciones, consignó ANSA, cuya información recoge Télam.

Más de un millón de personas protestó el jueves en cien ciudades de Brasil en las movilizaciones más multitudinarias registradas en las últimas décadas.

Las manifestaciones comenzaron a principios de este mes en San Pablo convocadas por el Movimiento Passe Livre (MPL) para protestar por el aumento de la tarifa del colectivo, pero luego se trasladaron a otras cuestiones, como los gastos que insume para Brasil la organización de la actual Copa de las Confederaciones de fútbol y el Mundial del mismo deporte del año próximo.

Desde este viernes fue montado un dispositivo especial de seguridad en las inmediaciones del Hotel Bahia, donde se alojan miembros de la FIFA, que fue atacado por manifestantes el jueves último por la noche.