Playa del Carmen, México. El presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, criticó este martes la carrera armamentista emprendida por algunos países de la región y dijo que refleja la incapacidad de los gobernantes para derrotar el hambre y consolidar la estabilidad regional.

Arias, quien se despidió de sus colegas en la cumbre del Grupo de Río -su última reunión como mandatario-, entregará el poder el 8 de mayo a Laura Chinchilla y luego se retirará de la política poniendo fin a una carrera de más de 40 años que lo convirtió en uno de los estadistas más respetados de la región.

"Con qué derecho se queja América Latina de su pobreza si gasta al año casi US$60.000 millones en armas y soldados", dijo el presidente saliente, que obtuvo el premio Nobel en 1987 por sus gestiones para poner fin a los conflictos armados de Centroamérica.

"La deuda con la paz es la más vergonzosa porque demuestra la amnesia de una región que alimenta el retorno de una carrera armamentista dirigida en muchos casos a combatir fantasmas y espejismos", agregó en el marco de la cumbre en la localidad mexicana de Playa del Carmen.

Arias, quien tuvo un primer período entre 1986 y 1990 y fue reelegido en 2006, justificó los gastos militares en países que afrontan conflictos internos, pero dijo que la mayoría de las naciones hacen inversiones bélicas sin necesidad.

Su país, considerado uno de los más estables de Centroamérica, no cuenta con un ejército.

El canciller peruano, José García Belaunde -quien representó al mandatario Alan García en el encuentro-, coincidió con el presidente costarricense y pidió a los líderes de la región a "evitar el dispendioso gasto en armamentos".

"Nadie entenderá que manifestemos nuestra intención de avanzar hacia una organización latinoamericana para unirnos y que no hagamos nada por controlar la carrera armamentista", dijo el ministro peruano según un comunicado de la cancillería.

El año pasado, ministros peruanos realizaron una gira para impulsar una propuesta del presidente García por un pacto de no agresión en la región.

Venezuela anunció el año pasado un acuerdo con Rusia para que ese país le financie armamento por unos US$2.200 millones. Y Brasil dijo que comprará aviones de combate a Francia.

Ecuador y Chile también fortalecieron su flota aérea recientemente y Bolivia admitió planes para comprar aviones y helicópteros franceses y rusos.

Perú comprará tanques de guerra a China, mientras que Chile anunció su intención de adquirir misiles y radares a Estados Unidos por unos US$650 millones.

En Colombia se incrementó en los últimos años el presupuesto militar y las compras de armas con el argumento de que están destinadas a combatir a la guerrilla izquierdista y a los grupos terroristas en medio de su conflicto interno.

"En gran mayoría de nuestras naciones un mayor gasto militar es inexcusable ante las necesidades de pueblos cuyos verdaderos enemigos son el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la desigualdad, la criminalidad y la degradación del medio ambiente", sostuvo.