San José. Una mujer cercana al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, podría convertirse en la primera jefa de Estado costarricense en los comicios del domingo, aunque su rival, también conservador, ha ganado terreno en los sondeos y podría presionarla a una segunda vuelta.

Encuestas muestran que la candidata oficialista, Laura Chinchilla, que ha prometido impulsar tratados de libre comercio con la Unión Europea, China y Singapur, tiene alrededor del 40% de apoyo, una cifra necesaria para evitar una segunda vuelta.

Pero el derechista Otto Guevara, quien busca cambiar la moneda de Costa Rica, el colón, para adoptar el dólar estadounidense y tomar medidas enérgicas contra la delincuencia, podría forzar a una segunda vuelta en abril.

Renombrado como un oasis de estabilidad en la turbulenta e insegura Centroamérica, Costa Rica ha ganado su reputación bajo los dos gobiernos de Arias, quien obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1987, por su ayuda para acabar con las guerras civiles de la región.

El paso sin grandes complicaciones de Costa Rica por la crisis económica global, bajo la conducción de Oscar Arias, ha reforzado la candidatura de Chinchilla.

"La crisis financiera hubiera sido peor si Arias no hubiera estado", dijo Alvaro Aguilar, un psicólogo de 57 años. "Laura Chinchilla va a dar continuidad al gobierno tan bueno que hemos tenido", agregó.

La economía de Costa Rica, impulsada por las exportaciones de café y piñas y por el ecoturismo, resbaló en el 2009 a su primera recesión económica en 27 años, pero se espera que retome otra vez el crecimiento en 2010.

Chinchilla ha prometido dar continuidad a las políticas económicas de Arias, ampliando pactos comerciales y seduciendo a los inversores extranjeros.

Guevara, un abogado educado en Harvard y fundador del derechista Movimiento Libertario que propone una línea dura contra la delincuencia con sentencias más largas y leyes que faciliten la compra y portación de armas, ha ganado terreno con un mayor apoyo desde septiembre.

"Ya hicimos un país precioso, con muchas carreteras, con (un) Premio Nobel, con muchas cosas lindas que tenemos pero no podemos salir a la calle", dijo Silvia Ugarte, de 36 años. una enfermera que votará por Guevara.

"El tiene en mente una manera más radical cómo combatir la delincuencia. Creo que es el problema principal ahorita", agregó.

Chirriantes puertos, delincuencia. Un mayor apoyo para el candidato que marcha en tercer lugar de los sondeos, Ottón Solís, un veterano del centroizquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC) que se opone al Tratado de Libre Comercio de América Central y Estados Unidos, conocido como CAFTA, podría diluir también la ventaja de Chinchilla.

Costa Rica ha disfrutado de un mayor crecimiento que la mayoría de sus vecinos de la región mediante el libre comercio y atrayendo nuevas industrias.

Su economía está ganando terreno mientras crece la demanda por su café, fruta y productos electrónicos como microchips. El turismo se está recuperando. No obstante, el déficit presupuestario de 2009 subió a 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

Para mantener el crecimiento, analistas dicen que el nuevo presidente debería eliminar barreras que bloquean algunas inversiones y mejoras en infraestructura, particularmente en el caribeño puerto de Limón, un cuello de botella para las exportaciones.

A diferencia de sus vecinos regionales, Costa Rica -que no tiene ejército- sufre muy poca violencia de pandillas en sus calles. El país centroamericano presume ser uno de los más ecologistas del mundo en cuanto a su producción de energía.

Cubierto por exuberantes selvas y volcanes, visitado por ecoturistas y surfistas, y hogar de miles de jubilados estadounidenses y canadienses, Costa Rica logró esquivar la era de los conflictos de la Guerra Fría que golpeó a la mayoría de Centroamérica y cuyos efectos aún se resienten.

Pero las preocupaciones de los votantes sobre la inseguridad están creciendo.

Arias, que fue presidente de 1986 a 1990 y resultó reelecto en 2006, dijo en diciembre que la creciente presencia de cárteles de la droga mexicanos había convertido a la seguridad en un tema de mucha importancia.