San José. Los costarricenses votaban el domingo en unos comicios en los que probablemente elijan a Laura Chinchilla, una mujer cercana al presidente Oscar Arias, como su primera presidenta, aunque un creciente apoyo a sus rivales podría forzar una segunda vuelta.

La conservadora Chinchilla, quien era vicepresidenta de Arias antes de renunciar para contender en los comicios, se ha consolidado después del paso sin grandes complicaciones de la nación centroamericana por la crisis económica global.

Autoridades electorales dijeron que los votantes entraban y salían rápidamente de las casillas, que cerrarán a las 18:00 hora local (0000 GMT).

Chinchilla y su familia fueron recibidos por una entusiasta multitud de seguidores vestidos de verde y blanco en la escuela acondicionada como casilla donde fue a votar.

"Ella es la más capacitada, va a dar continuidad a la administración de Oscar Arias", dijo Ernesto Gutiérrez, un agente inmobiliario de 60 años.

Chinchilla dice que continuará con la política de Arias de impulsar pactos comerciales y nuevos negocios, pero los sondeos muestran que algunos electores prefieren respaldar la línea dura contra el crimen que ha prometido su principal rival.

La candidata está bajo ataques de la oposición por sus conexiones con el actual Gobierno, mientras que muchos electores quieren un cambio.

"Si quieren continuismo, concentración de poder, alcahuetería para los maleantes, más pobreza y más corrupción, voten por Laura Chinchilla", dijo Otto Guevara, candidato del derechista Movimiento Libertario, mientras se dirigía recientemente a una multitud en un mercado de San José.

Sin fuerzas militares, Costa Rica, que a diferencia de sus vecinos regionales ha evitado conflictos armados, es renombrado como un oasis de estabilidad en la turbulenta e insegura Centroamérica, pero ha ido en aumento el uso de su territorio para el tráfico de drogas por parte de cárteles.

Primera presidenta, tal vez. Guevara, uno de seis candidatos que compiten contra Chinchilla, ha recuperado terreno en el segundo lugar de los sondeos debido a que los electores apoyan sus promesas para impulsar medidas energéticas contra la inseguridad y menos restricciones para comprar y portar armas.

Chinchilla es apoyada por cerca de un 40% de los electores, pero necesita al menos ese porcentaje para convertirse en presidenta de Costa Rica.

La posibilidad de tener una presidenta atrae tanto a mujeres como hombres. Seguidores de la candidata lucían el domingo camisetas verde y blanco con la palabra "Laura".

"Costa Rica pareciera ya finalmente superando las barreras en materia de género", dijo la candidata en evento público el sábado. "Soy consciente de que llego a este punto (...) gracias a la lucha de muchas mujeres", agregó.

Tanto Guevara como Chinchilla respaldan la política de libre comercio, pero el derechista busca cambiar la moneda de Costa Rica, el colón, para adoptar el dólar estadounidense.

"Apoyo a Otto Guevara quien nos va a dar más seguridad, pero también me gustan sus propuestas de mejorar las condiciones de las pequeñas empresas como la mía", dijo el comerciante Brian Centento, de 42 años.

Si Chinchilla no logra sellar su triunfo el domingo, la candidata se enfrentaría en una segunda vuelta en abril con quien quede en segundo lugar, en medio de críticas de la oposición de que se ha beneficiado por su cercanía con Arias.

Arias, quien fue presidente por primera vez en 1986 y obtuvo el premio Nobel de la Paz por su ayuda para acabar con las guerras civiles de la región, ganó las elecciones del 2006 con una pequeña diferencia de votos y en unos comicios que fueron impugnados ante los tribunales electorales.

Los costarricenses continúan divididos sobre las políticas de Arias a favor del libre comercio que ayudaron a impulsar el crecimiento, pero también contribuyeron a que en el 2009 el país cayera en su primera recesión en 27 años debido a la caída de las exportaciones por las crisis económica global.

Un persistente opositor en Costa Rica, el centroizquierdista Ottón Solís, que compite por tercera ocasión por la presidencia y marcha en tercer lugar en los sondeos, se opone a un tratado comercial firmado con Estados Unidos.

En el 2007 los costarricenses decidieron en un referendo, por una escasa ventaja, apoyar el acuerdo comercial. Solís ha dicho que de ganar la presidencia revisará el pacto.