Buenos Aires. El abierto desafío de la presidenta argentina, Cristina Fernández, a un fallo judicial que prohibió el uso de reservas del Banco Central para pagar deuda pública amenaza con recrudecer el enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición y con aislar fuertemente al Gobierno.

La crisis política se agudizó el lunes cuando Fernández sorprendió al anunciar un decreto de necesidad y urgencia ordenando al Banco Central enviar al Tesoro US$4.382 millones para pagar compromisos con tenedores privados de bonos del país.

Una enardecida oposición -que había bloqueado un decreto anterior similar dictado en diciembre- presentó una demanda y logró que una jueza federal objetara el decreto presidencial. El gobierno apeló la decisión judicial.

Pero, fiel a su estilo confrontativo, Fernández dijo el jueves que no permitirá que jueces "que parece que estuvieran alquilados" por la oposición lleven a una cesación de pagos de la deuda soberana, y aseguró que continuará utilizando las reservas para honrar los compromisos del país.

Sus palabras escalaron el enfrentamiento con una cada vez más unida oposición, dentro de la cual algunos acusan a la mandataria de "usurpar el poder de otros poderes constitucionales".

"Se está gestando una importante crisis política en Argentina", dijo Daniel Kerner, un analista de Eurasia Group en Nueva York experto en Latinoamérica. "Las tensiones políticas han crecido sustancialmente luego de la decisión del gobierno del 1 de marzo de anular el decreto que fundaba el Fondo del Bicentenario y permitía usar las reservas del Banco Central", agregó.

Mayor aislamiento. Para Sergio Berensztein, director de la consultora política Poliarquía en Buenos Aires, el gobierno de Fernández peca al "desconocer" el Estado de derecho y la división de poderes que establece la Constitución.

El analista destacó que a diferencia del extenso conflicto con el campo en el 2008 -en el que la presidenta sufrió un duro revés que golpeó su popularidad- ahora el oficialismo está en minoría y con un nivel de poder que se va diluyendo sostenidamente.

"Si Cristina sigue potenciando el conflicto de poderes y entra en situación de desacato (...) puede llevar a un aislamiento mayor", dijo. "(El jueves) no había ningún referente importante en el acto de Cristina (Fernández), y ninguna persona importante, líder político, sindical, sector privado, cultural salió a defender al Gobierno ahora. Estamos en una situación de enorme debilidad", acotó.

El nivel de popularidad de Fernández apenas llega al 20%, a la vez que el oficialismo recibió un golpe al perder tanto el control de la Cámara de Diputados como el del Senado.

Canje. Argentina enfrenta una situación de apremio financiero este año, en el que tiene compromisos de deuda por unos 15.000 millones de dólares y el acceso a los mercados voluntarios de crédito virtualmente cerrado tras su masiva cesación de pagos en el 2001/2002.

Actualmente, el gobierno busca concretar un demorado canje de deuda incumplida por US$20.000 millones, remanente de la reestructuración del 2005, con lo que apunta a retornar a los mercados voluntarios de crédito.

Por eso, el analista independiente Federico Thomsen consideró que el escenario más optimista es que el gobierno "aminore su marcha" e "intente comenzar un diálogo con la oposición". "Esto mantendría la reapertura de la reestructuración de la deuda del gobierno en marcha", añadió.

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