La Habana. Cuba y Estados Unidos realizarán en febrero una segunda ronda de conversaciones migratorias, dijo el miércoles el canciller cubano, Bruno Rodríguez, poniéndole fecha a un encuentro postergado en diciembre en medio de señales de enfriamiento.

El diálogo migratorio entre ambos enemigos ideológicos fue reanudado en julio del 2009 tras un paréntesis de seis años, en un clima de distensión bajo el presidente estadounidense, Barack Obama.

Pero un segundo encuentro programado para diciembre pasado fue postergado sin explicaciones.

"Es en febrero, no es pública todavía la fecha exacta", dijo Rodríguez a periodistas en La Habana durante una conferencia con emigrantes cubanos.

Una fuente del Departamento de Estado estadounidense había barajado la posibilidad de que las conversaciones sobre asuntos migratorios fueran en febrero, pero Cuba hasta ahora no lo había confirmado.

Rodríguez dijo que durante el primer encuentro sostenido en julio pasado, Cuba propuso a Estados Unidos una agenda bilateral que incluía el levantamiento del embargo comercial de casi medio siglo contra la isla de Gobierno comunista.

También pidió a Washington que quite a Cuba de una lista de países que patrocinan el terrorismo, elimine una ley que ofrece residencia a los cubanos que ponen un pie en Estados Unidos y le devuelva el territorio que ocupa la Base Naval de Guantánamo.

"Aún no hemos recibido respuesta a nuestra propuesta de agenda", dijo Rodríguez.

La inmigración es un tema sensible para Cuba, que ha acusado a Estados Unidos de fomentar la emigración ilegal como forma de desestabilización política.

Ambas naciones firmaron en 1995 un pacto migratorio para frenar el éxodo de balseros rumbo a Florida, pero las reuniones semestrales para supervisarlo fueron suspendidas en el 2003 por el Gobierno de George W. Bush.

Obama retomó las conversaciones como parte de sus esfuerzos por "relanzar" las relaciones con Cuba, que incluyeron eliminar trabas para que los cubano estadounidenses visiten la isla.

Enviados de ambos países también se sentaron a discutir la reanudación del correo directo, otra víctima de las tensiones de la Guerra Fría.

Sin embargo, una serie de incidentes parece haber frenado el tímido acercamiento entre las naciones apenas separadas por los 145 kilómetros del Estrecho de Florida.

Cuba arrestó a fines del 2009 a un contratista del gobierno de Estados Unidos acusado de repartir teléfonos satelitales. El presidente Raúl Castro dijo que eso demostraba que Obama sigue comprometido con destruir el sistema socialista cubano.

La decisión de Washington de someter, a partir de enero, a los viajeros cubanos a controles extraordinarios de seguridad, para prevenir ataques terroristas, enfureció aún más a La Habana.

"No se ha producido el cambio en la política de Estados Unidos sobre Cuba. Ha disminuido la retórica anticubana y se adoptaron medidas positivas pero extremadamente limitadas e insuficientes", dijo el canciller Rodríguez en su discurso.