La policía brasileña detuvo en Río de Janeiro a cuatro exdirectivos del Banco Nacional (acusados de malversación de fondos), uno de los principales bancos privados en la década de los 90 y que tuvo que ser rescatado en 1995 por el gobierno, tras descubrirse un gran déficit en sus cuentas.

La Policía Federal informó en un comunicado que los detenidos son: el excontrolador del Banco Nacional, Marcos Magalhaes Pinto; el exvicepresidente del Area de Contraloría, Clarimundo Sant'anna; el exdirector de la entidad, Arnoldo Oliveira, y Omar Bruno Correio, de quien se desconoce el cargo que ocupaba.

Los cuatro exdirectivos están acusados de malversación de fondos y de ser hallados culpables tendrían que cumplir penas que van de 8 a 17 años de prisión, aunque habían presentado un recurso ante la justicia para evitar ir a la cárcel, que finalmente les fue negado por el primer juzgado federal criminal de Río de Janeiro.

El Banco Nacional era uno de los principales bancos de Brasil hace dos décadas, pero en 1986 se descubrió un desvío por 600 millones de dólares, lo que provocó la intervención de las autoridades monetarias, hasta que en 1995 fue intervenido por el Banco Central.

Posteriormente fue vendido al Unibanco, entidad que más tarde se fusionó con Itaú para dar origen al que es hoy el mayor banco privado de Brasil.

Durante la intervención del Banco Central, se descubrió que varios directivos desviaron dinero a paraísos fiscales en el exterior y un déficit de cerca de 5.500 millones de reales (unos 2.750 millones de dólares al cambio actual).

La justicia brasileña condenó a los propietarios y ejecutivos del banco por delitos de asociación para delinquir, gestión fraudulenta y falsificación de informaciones por manipular 652 cuentas bancarias para realizar préstamos ficticios.