La energía, la fuerza y el empuje que ocupa el país se le está diluyendo de las manos al gobierno. La falta de empleo y la inseguridad son las causas, pero la falta de voluntad también hace su significativo aporte.

Pese a que la norma fue aprobada a finales de mayo por el Poder Legislativo, el país no ha puesto en vigencia, mediante la publicación en el diario oficial La Gaceta, la Ley de Protección de los Hondureños Migrantes y sus Familiares que contempla no solo la protección de los emigrantes, sino también programas para evitar la fuga masiva de catrachos que ha venido padeciendo la nación.

Este instrumento allana el camino para la formulación de propuestas orientadas a abordar el fenómeno de la migración desde una óptica integral que permita disminuir la partida de hondureños al exterior. El Heraldo reveló este lunes en exclusiva que durante los años 2010, 2011 y 2012 un total de 217.243 catrachos huyeron del país de forma legal debido a los problemas de desempleo e inseguridad que azotan a Honduras.

Los datos responden a informes proporcionados por la Dirección General de Migración y Extranjería que confirman un alarmante incremento de hondureños que emprendieron viajes sin retorno al exterior en los últimos años. La Ley de Protección de los Hondureños Migrantes y sus Familiares establece la creación de un Consejo Nacional para la Protección del Hondureño Migrante y, además contempla el establecimiento de una Dirección General de Protección al Hondureño Migrante.

Ambos órganos involucran la participación de las instituciones del Estado, organismos de protección de migrantes y la sociedad civil, para trabajar en la elaboración de leyes, propuestas y recomendaciones en temas migratorios que beneficien a la población.

La ley también contempla que ambos órganos trabajen en el establecimiento de esquemas orientados a la búsqueda de acuerdos bilaterales con países que brinden oportunidades de empleo a los hondureños en condiciones laborales adecuadas y con ello evitar la emigración ilegal. Solo en Estados Unidos se estima que residen más de un millón de compatriotas, la mayoría en condición de indocumentados, según estimaciones de las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores. En el caso del Consejo Nacional para la Protección del Hondureño Migrante, este estará integrado por las secretarías de Relaciones Exteriores que la presidirá, la secretaría de Justicia y Derechos Humanos, Trabajo y Seguridad Social, Industria y Comercio y Seguridad. Asimismo, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, el Tribunal Supremo Electoral y el Registro Nacional de las Personas, en aspectos de su competencia, un representante de las ONG que trabajan con temas de migrantes, un representante de las iglesias, uno del sector empresarial y uno de las centrales obreras, así como la representación del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) y otro de la Dirección General de Migración y Extranjería, entre otros.

Destinos. Según los datos a los que tuvo acceso El Heraldo, los principales destinos de los hondureños en el exterior son Estados Unidos, Canadá, España, Italia y en los últimos meses se registra un incremento en el flujo de catrachos a países cercanos como Costa Rica. La Ley también contempla la creación de un Fondo Solidario para asistir a los hondureños inmigrantes y sus familias y, además contempla medidas como la formulación de un mecanismo para reducir los cobros por envío de remesas al país.

La norma contiene 32 artículos y representa el marco legal para la protección y respeto de los hondureños en el exterior y sus familiares y además garantiza la atención de todos aquellos compatriotas que son retornados al país.

“Yo considero necesaria esta Ley para comenzar a trabajar estratégicamente, a nivel de organizaciones e instituciones formaríamos parte del Consejo Nacional para comenzar a trabajar de forma integral porque son muchos los problemas de nuestra población inmigrante porque esto nos compete a todos”, consideró Karen Valladares, encargada del Foro Nacional para las Migraciones de Honduras (Fonamih).

Los organismos de protección al migrante y de la sociedad civil aguardan la publicación de la Ley de Protección de los Hondureños Migrantes y sus Familiares en el diario oficial La Gaceta para comenzar a trabajar en el tema.

Flujo. Según los reportes de la Dirección de Migración y los datos que maneja el Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), la emigración de hondureños al extranjero viene a ascenso en los últimos años. Para el caso, en 2012 un total de 593.551 hondureños viajaron al exterior por tierra, mar y aire, de los cuales regresaron 543.543 personas, es decir, 50.008 personas se quedaron en el extranjero durante ese período. La fuga de catrachos fue mayor durante el 2011, pues en este período un total de 583.161 hondureñas cruzaron las fronteras, pero solo 454.535 regresaron, según los datos a los que obtuvo acceso El Heraldo. Esto significa que durante el 2011 un total de 128.626 personas que salieron del país no regresaron y optaron por quedarse en el extranjero.

La tendencia fue parecida durante el año 2010, pues durante este período 365.713 hondureñas partieron al extranjero, pero solo 327.104 optaron por regresar, lo que significa que 38.609 personas no volvieron al país. En tanto el CAMR registró el año anterior una cifra récord en deportaciones, al cerrar el 31 de diciembre de 2012 con una cantidad de 32.340 hondureños expulsados de Estados Unidos por la vía aérea, la más alta en toda la historia. Otros 20 mil compatriotas fueron deportados desde México y Guatemala por la vía terrestre, con lo cual sumaron más de 50 mil connacionales deportados al país al intentar llegar a los Estados Unidos por la vía ilegal.

Para todos los compatriotas retornados, la Ley establece que el Estado propiciará a través de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y la Secretaría de Educación, la formulación de planes de estudio en línea para dar oportunidad a los migrantes hondureños de realizar estudios de educación básica, secundaria y superior.