Montevideo, EFE. El diputado uruguayo Darío Pérez, del bloque oficialista Frente Amplio, que amenazaba con impedir que el partido gubernamental impusiera su mayoría de 50 sobre 99 votos en la Cámara baja para aprobar la legislación de la marihuana, anunció este miércoles su voto a favor y despejó así el camino a su aprobación.

Pérez, quien se había mantenido en silencio en los últimos días, expresó en un largo y esperado discurso en la Cámara de Diputados, por momentos muy emotivo, que "acompañará la suerte de sus compañeros, para bien o para mal" en esta iniciativa por lealtad a su bancada.

El diputado, médico de profesión, criticó sin embargo a la dirección de su partido por las formas en las que se desarrolló el proyecto de ley tras considerar que la marihuana es "una bosta" (excremento de res) que genera importantes daños a la salud. 

"El Frente Amplio tomó una determinación, que es seguir con esta medida, y mientras yo sea integrante del FA, y acepte sus reglas y estructuras, me someto", dijo Pérez.

En su alocución, el diputado indicó que si se aprueba esta norma, que legaliza el cultivo y la compraventa de la marihuana "no se van a soltar las siete plagas de Egipto sobre Uruguay" porque estas "ya caminan por el país".

"La marihuana es una bosta, es enemiga del estudiante, del trabajador, de la vida. Y lo importante es que es una bosta con o sin ley. Y va a seguir pasando a pesar de nosotros, con o sin ley", indicó.

Pérez reconoció que esta iniciativa legal es uno de los "proyectos más impactantes de la legislatura" del presidente José Mujica (2010-2015) y que implica un "cambio de paradigma del tema de la droga".

Apuntó que si bien el proyecto asume que si se legaliza la marihuana va a disminuir el narcotráfico, el tema no es un "modelo matemático" sino una preocupación que "agobia a los ciudadano de todo el mundo, y puede tener un alto grado de incertidumbre".

El diputado aprovechó para criticar la génesis del proyecto, gestado por Mujica y su Ejecutivo en lugar de por la sociedad en su conjunto, "al revés de como debió suceder".

"Primero debió citarse un gran congreso, para sacar algo mejor que esto, y desprendernos de las conveniencias políticas, porque este es un problema de Estado", señaló.

Pérez atacó además la improvisación y la mala información que se dio respecto a esta iniciativa por parte del Gobierno durante la gestión de la norma.

Urgencias y encuestas. Aunque persiste la incertidumbre, las urgencias políticas de definir el tema antes del comienzo de la campaña electoral llevaron al oficialismo a acelerar los plazos y buscar definir la normativa en 2013. El proyecto iba a ser votado en principio en abril, luego el 10 de julio y tras el último pedido de Pérez fue aplazado para el miércoles 31 de julio.

La de diputado no es la única resistencia que le surgió al gobierno en el camino. El 63% de la opinión pública no está de acuerdo con el proyecto de ley que busca regular el mercado de la marihuana, según una encuesta de la consultora Cifra divulgada el lunes. Solo el 26% está a favor y el 11% no opina.

La encuesta también reveló la desconfianza de la población en la iniciativa legislativa. Solo 27% de los consultados creen que con la ley disminuirán los problemas vinculados al narcotráfico. El oficialismo entiende que la regulación del mercado disminuirá la acción de los narcos. El 31% de encuestados esperan que los problemas aumenten y el 33% que se mantengan en los mismos índices.

Pese al rechazo de la ciudadanía, el FA decidió avanzar en el tema por distintos motivos políticos. Hay compromiso con las organizaciones sociales pro legalización de la marihuana. Los dirigentes entienden que la ley debe ser votada antes de fin de año para evitar que sea un botín político durante la campaña electoral.

* Con información de EFE y El Observador de Uruguay.