Brasilia, EFE. Una comisión de diputados que trabaja en un proyecto de reforma política en Brasil acordó este jueves que propondrá a las cámaras acabar con la reelección de presidentes, gobernadores y alcaldes a partir de 2018, informaron fuentes parlamentarias.

Asimismo, sugerirán que las elecciones de todas esas autoridades y de los legisladores se realicen al mismo tiempo, cada cuatro años, lo cual alteraría el calendario actual, en el que coinciden los comicios para escoger al presidente, a 26 gobernadores del país y a los parlamentarios.

El período presidencial en Brasil es de cuatro años, igual que el de los gobernadores y alcaldes, pero las elecciones para estos últimos se convocan dos años después de las anteriores.

"Hoy los políticos viven en campaña permanente", por lo cual la "coincidencia de todas las elecciones, incluidas las legislativas, "le hará bien a la ciudadanía" y supondrá un ahorro para el Estado, declaró a periodistas la diputada Luiza Erundina, integrante de la comisión que prepara la reforma.

La diputada indicó que, si las nuevas normas fuesen aprobadas por ambas cámaras, entrarían en vigor para las elecciones de 2018.

En el caso de los alcaldes que serán elegidos en 2016, su mandato sería reducido de cuatro a dos años, a fin de adaptar el calendario electoral, indicó Erundina.

La necesidad de una reforma política en Brasil fue planteada por la presidenta, Dilma Rousseff, después de las masivas protestas de junio pasado, en las que entre muchas otras cosas, la sociedad exigió un combate frontal a la corrupción y más transparencia en la función pública.

Rousseff propuso inicialmente la convocatoria de un plebiscito para que la población opinase sobre el contenido de esa reforma, pero luego aceptó que el Congreso se ocupe de preparar un proyecto que pueda ser aprobado y estar en vigor para las presidenciales de 2018.