Tras un año de idas y vueltas que todavía, a horas de la votación, no terminaron, el Frente Amplio (FA) buscará hoy dar el primer paso parlamentario para habilitar la venta de marihuana en farmacias y legalizar el autocultivo de cannabis.

La de esta jornada no será una sesión más y no solo por el tema de fondo. A la presión de organizaciones sociales entorno al tema y la expectativa generada a nivel mundial por el gobierno al lanzar la iniciativa el año pasado en el marco de un conjunto de medidas para responder a una crisis de seguridad, se le suma la incertidumbre política de que al ingresar a sala al oficialismo le faltará un voto.

Aunque la costumbre es que los grupos políticos lleguen a la cámara con sus votos definidos, en este tema el diputado oficialista Darío Pérez se negó a decir si dará o no el voto 50 y genera un manto de duda que pone en un brete a la izquierda. Además de los llamados truncos, en la reunión de bancada de ayer algunos dirigentes plantearon que es imprescindible conocer la posición antes de ingresar a sala para determinar si se entra a cámara o se busca levantar la sesión. Finalmente, la resolución fue aguardar los hechos. “Está todo resuelto. El texto, la hora, el día y ahora se trata de esperar la reunión”, dijo Arregui a El Observador.

El secretario general de la Liga Federal, Sebastián Rubino, dijo que la resolución ya está tomada pero será comunicada al momento de la votación en cámara. Sostuvo que Pérez resolvió “llamarse a silencio” hasta ese momento. El Observador intentó comunicarse con el legislador pero su celular estaba apagado.

El Frente Amplio espera el voto afirmativo de Pérez ya que advierten sobre un compromiso político asumido por el diputado con los impulsores de la normativa al realizar modificaciones en el articulado inicial a pedido expreso de la Liga Federal. “Su grupo político acordó el texto que se va a someter a votación y ese texto incluye aspectos que impulsó su sector. Pienso a su vez que si no lo fuese a votar, por lealtad con el Frente Amplio nos hubiese avisado con tiempo”, dijo Arregui.

Urgencias y encuestas. Aunque persiste la incertidumbre, las urgencias políticas de definir el tema antes del comienzo de la campaña electoral llevaron al oficialismo a acelerar los plazos y buscar definir la normativa en 2013. El proyecto iba a ser votado en principio en abril, luego el 10 de julio y tras el último pedido de Pérez fue aplazado para el miércoles 31 de julio.

La de diputado no es la única resistencia que le surgió al gobierno en el camino. El 63% de la opinión pública no está de acuerdo con el proyecto de ley que busca regular el mercado de la marihuana, según una encuesta de la consultora Cifra divulgada el lunes. Solo el 26% está a favor y el 11% no opina.

La encuesta también reveló la desconfianza de la población en la iniciativa legislativa. Solo 27% de los consultados creen que con la ley disminuirán los problemas vinculados al narcotráfico. El oficialismo entiende que la regulación del mercado disminuirá la acción de los narcos. El 31% de encuestados esperan que los problemas aumenten y el 33% que se mantengan en los mismos índices.

Pese al rechazo de la ciudadanía, el FA decidió avanzar en el tema por distintos motivos políticos. Hay compromiso con las organizaciones sociales pro legalización de la marihuana. Los dirigentes entienden que la ley debe ser votada antes de fin de año para evitar que sea un botín político durante la campaña electoral.

La interna. Pérez, que piensa que la marihuana es “una bosta”, está molesto con dirigentes del FA que lo criticaron por su posición que dilató el tema. El senador Ernesto Agazzi trató en julio de “personaje” a Pérez, tras el último aplazamiento de la votación. Dijo que con su actitud estaba “extorsionando” al Frente Amplio.

El enfrentamiento venía de antes, ya que los impulsores de la iniciativa entienden que el diputado rompió un pacto alcanzado en junio, donde fueron agregados al texto los puntos que exigió la Liga Federal, como la obligación de educar en escuelas y liceos en relación al tema adicciones y también un artículo para sancionar a los conductores que manejen bajo los efectos de la droga. Hoy, con las barras de la Cámara de Diputados llenas de activistas por la legalización de la marihuana, el oficialismo buscará dar vuelta una página.