Santo Domingo. Representantes de 28 naciones decidieron que donarán US$3.800 millones para Haití, en una reunión en la que el empobrecido país pidió el derecho a administrar la reconstrucción tras el devastador terremoto de enero.

Un comunicado citado por la agencia Reuters tuvo acceso señaló que "los donantes se comprometen a proporcionar US$3.800 millones para financiar la reconstrucción y la recuperación de las necesidades prioritarias de Haití, que abarca un período de 18 meses".

"La comunidad internacional se compromete a proporcionar US$350 millones en apoyo presupuestal adicional necesario para el cierre del 2010", agregó el escrito.

Previamente, el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, dio el mensaje ante representantes de naciones donantes y de agencias multilaterales de financiamiento, que hicieron un informe de los daños dejados por el terremoto de magnitud 7 y evaluaron las necesidades del país más pobre del continente.

"Aceptamos toda la ayuda que nos quieran dar, pero que nos permitan reconstruir a Haití", dijo Bellerive en el acto inaugural de una conferencia preparatoria a la Cumbre Mundial sobre Haití que será celebrada el 31 de marzo en Nueva York auspiciada por Naciones Unidas.

El funcionario, que expuso las grandes necesidades que tiene el país más pobre del continente, agregó que es a Haití al que le corresponde liderar su reconstrucción pues su credibilidad y supervivencia están en juego.

"Haití tiene que tener el liderazgo, que es una tarea muy importante, no se trata de un discurso nacionalista de soberanía sino de un discurso sobre eficacia y eficiencia, que es la única forma en que podremos tener éxito; y lo repito sin ironía, Haití es la institución para preparar el Haití del mañana", enfatizó.

Aunque admitió que carecen de los recursos humanos y financieros y de la experiencia, dijo que quieren "con toda (la) humildad necesaria" que el futuro de su país sea construido esencialmente por los haitianos, junto a las demás naciones.

El gobierno haitiano también ha propuesto la creación de un comité de reconstrucción interino co-presidido por el primer ministro de Haití y el enviado especial para las Naciones Unidas para la Reconstrucción de Haití.

Este Comité actuará durante 18 meses hasta que se cree la agencia de reconstrucción, señaló el comunicado.

La decisión final, además de otras ayudas en insumos y equipos, será tomada en la cumbre en Nueva York.

Control a los fondos. El gobierno haitiano reforzará las estructuras y mecanismos para garantizar que los fondos sean administrados y utilizados de manera prudente, además de que puedan ser monitoreados, se informó tras la reunión.

Ese organismo, en el que estarían Estados Unidos, Francia, Canadá, Brasil, la Unión Europea y República Dominicana, sería el que canalizaría bajo fiscalización el uso de los fondos a un comité interministerial del gobierno haitiano, explicaron a Reuters fuentes de la conferencia.

Durante la reunión fue divulgado un informe de la ONU y de otros organismos multilaterales que dieron cuenta de una cifra oficial de muertos de 222.570 personas a causa del terremoto, que dejó daños totales por US$7.754,3 millones.

El informe también precisa que hay 869 desaparecidos, además de 310,928 heridos, 1,5 millones de personas afectadas, 1,3 millones viviendo en albergues y 766.724 desplazados.

Como consecuencia del terremoto, y sin tomar en cuenta las actividades de reconstrucción, las organizaciones estiman que la pobreza extrema en Haití volvió a los niveles de 71% que registraba en 2001, mientras que la pobreza moderada alcanzó a 50%.

El sismo fue esencialmente destructivo al ser mirado en relación con la población del país caribeño de casi 10 millones de personas y a su ya débil y empobrecida economía.