Sucumbíos, Andes. La bala calibre 7-62 que mató al teniente Diego Maldonado, salió de territorio colombiano y se incrustó en su cráneo. Era la seguridad de uno de los líderes del Bloque 48 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) que repelía la ofensiva ecuatoriana, según confirmó a Andes una fuente militar acantonada en la zona.

El miércoles 7 de agosto, el Ejército nacional detectó la presencia de hombres en el sector de la precooperativa 18 de Noviembre, cerca del río San Miguel, frontera con Colombia. A las 05:45 del jueves 8, ya tenían detalles: se trataba de una columna guerrillera compuesta por 15 hombres, siete de los cuales estaban en territorio ecuatoriano.

La fuente confirmó a Andes que entre los cinco guerrilleros abatidos se encuentra un líder de las FARC-EP y su compañera. "El líder estaba en territorio ecuatoriano, junto a su esposa y anillo de seguridad. El resto de la columna estaba del otro lado del río y desde ahí vinieron los disparos que acabaron con la vida del teniente Maldonado".

La patrulla que se encontró con el grupo subversivo volvió tras 48 horas de trabajo y a su llegada a Sucumbíos contaron que solo uno de los guerrilleros que estaban en territorio ecuatoriano logró escapar. Franco A., parte de ese grupo, fue detenido y ha sido puesto a órdenes de la Fiscalía, que abrió una investigación en su contra, sin embargo, las autoridades ecuatorianas manifestaron el jueves en rueda de prensa que son dos las personas detenidas para investigaciones.

Los restos del teniente Diego Maldonado, que murió la víspera tras el combate, son velados en la Brigada 53 Rayo, de la provincia amazónica y será trasladado a Quito, aproximadamente, a las 10:30 de este viernes, después de recibir honores militares. En la capital, sus restos serán velados en Parcayacu para ser enterrado con honores el sábado.

El hermetismo reina entre los miembros de esa unidad militar que confirmaron a la Agencia Andes que el combate duró alrededor de seis horas. La patrulla ecuatoriana estaba compuesta por 60 hombres, que recibieron apoyo aéreo y terrestre apenas se supo de la situación.

La fuente militar consultada por Andes dijo que se trata de un líder importante de las FARC-EP, puesto que entre el material confiscado se encuentran armas sofisticadas y abundante munición. "Este comandante tenía un fusil de altísimo poder y muy moderno, cargaba una pistola al cinto y en su chaleco llevaba varias granadas de alto poder".

El único soldado herido es el ecuatoriano Raúl Montachana, a quien el casco le salvó la vida. Este pertrecho contuvo una esquirla que iba directamente a su frente. Pese a usar casco, la esquirla logró hacerle una herida de consideración en la cabeza. Actualmente, se recupera en una casa de salud de Lago Agrio.

La frontera entre Ecuador y Colombia es custodiada por alrededor de 8.000 soldados en turnos continuos, que incluyen patrullan por tierra, aire y los ríos de la zona según informó la ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa.