La Policía ecuatoriana detuvo el miércoles a 19 personas vinculadas a una banda delictiva que abastecía de armas, municiones y explosivos a grupos irregulares y grupos delictivos de Colombia y Ecuador.

En rueda de prensa, el ministro del Interior, Juan Zapata, detalló que las detenciones se produjeron en un operativo que se llevó a cabo esta madrugada en siete provincias de Ecuador y en puntos estratégicos en Colombia, acción que incluyó 32 allanamientos.

Otras cinco personas fueron detenidas en Colombia, añadió, tras apuntar que la desarticulación de este grupo delictivo fue posible tras un año de investigaciones en ambos países andinos.

Zapata precisó que la organización se dedicaba al tráfico de armas, municiones, explosivos y pertrechos militares destinados a abastecer a las disidencias de las ex Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), que operan en la frontera con Ecuador, así como a organizaciones criminales de Ecuador.

El presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, felicitó mediante su cuenta de Twitter la acción policial y la coordinación con el Gobierno de Colombia, y afirmó que se luchará "contra cada individuo, grupo u organización" que pretenda perturbar la paz de los ecuatorianos.

"Cada arma decomisada hoy, es una vida que hemos protegido de la violencia", escribió el mandatario, quien se encuentra en Davos, Suiza, participando en el Foro Económico Mundial.

En el operativo se logró la detención de Alfonso F. C., alias "Caluqui", uno de los líderes de la organización delictiva, y se incautó además una importante cantidad de armas, como fusiles, carabinas y rifles, así como municiones de diferentes calibres y material explosivo, precisó en la instancia el comandante de la Policía, Fausto Salinas.

Las autoridades indicaron que el grupo delictivo realizaba actividades ilícitas de transporte, acopio y distribución de armas, municiones y explosivos no autorizados mediante rutas preestablecidas desde el sur de Ecuador hasta la provincia de Imbabura (norte), que servían para el acopio temporal de la mercadería y posterior distribución en Colombia.

Su modus operandi consistía en enviar las armas, municiones y explosivos a través de encomiendas o en vehículos acondicionados para ocultarlos.

Ecuador y Colombia comparten una selvática frontera de unos 700 kilómetros, en la que operan bandas del narcotráfico, grupos armados ilegales, contrabandistas de armas y la delincuencia común, según las autoridades.

Del lado de Ecuador, las Fuerzas Armadas tienen desplegados más de 12.000 efectivos en la zona para proteger el territorio y a la población.