Quito, Xinhua. El vicecanciller de Ecuador, Marco Albuja, afirmó este viernes que el acuerdo suscrito la víspera con Colombia que puso fin a un litigio sobre fumigaciones aéreas contra cultivos ilícitos en la frontera común supera las expectativas que tenía Quito ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ).

"Nosotros (el gobierno ecuatoriano) no hemos cedido, me parece que el acuerdo al que hemos llegado supera las expectativas que teníamos en la Corte Internacional de Justicia donde los jueces pueden fallar como ellos quieren", dijo Albuja en la radio local Majestad.

Ambos países firmaron el jueves un acuerdo para zanjar un litigio instaurado en 2008 por Quito contra Bogotá por aspersiones con glifosato (herbicida no selectivo de amplio espectro) realizadas entre 2000 y 2007 en la frontera binacional.

Este entendimiento llevó a Ecuador a desistir de la demanda ante la CIJ, principal órgano judicial de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La demanda se basó, entonces, en testimonios y pruebas de afectaciones a la salud de la población, daños de cultivos, muerte de animales y deterioro del ecosistema en la frontera del lado ecuatoriano, según las autoridades.

Albuja agregó que con el desistimiento, el gobierno del presidente Rafael Correa no ha cedido en sus reclamos ya que se han conseguido "cosas interesantes en el acuerdo" firmado con Bogotá.

"Si Colombia falla o no cumple con los compromisos nosotros tenemos la posibilidad de ir nuevamente a la Corte Internacional de Justicia porque ahí sí estaría violando una obligación internacional", apuntó.

Destacó que el acuerdo "protege los asentamientos humanos de la zona de frontera, a la población y a la naturaleza".

Según el diplomático, el entendimiento establece el compromiso de Colombia de utilizar avionetas de un solo motor para fumigar en una franja de seguridad de 10 kilómetros contados desde la línea divisoria para evitar que las aspersiones puedan afectar a Ecuador. Las aeronaves no podrán fumigar desde una altura superior a los 40 metros y no podrán aplicar por cada hectárea más de 10.4 litros de glifosato.

"Hay una negociación técnica en ese sentido y Colombia se obliga a informar a las autoridades ecuatorianas con 10 días de anticipación el inicio de las operaciones de aspersión, en los lugares y fechas precisas", expuso Albuja.

"Esto, la Corte (con sede en La Haya) jamás nos hubiera dado porque significa una cesión de soberanía" de parte de Colombia, indicó.

Además, Colombia se ha comprometido a entregar al gobierno ecuatoriano una indemnización, cuyo monto no reveló, para reparar los daños causados por las fumigaciones con glifosato, que provocaron muertes y afectaciones a la salud de la población fronteriza.