Ecuador llevará a la cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América (ALBA), que se celebrará el 30 de julio en ese país, propuestas de reforma del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH), dijo el presidente de la nación andina, Rafael Correa.

El mandatario ecuatoriano, en un acto público junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, de visita oficial en Ecuador, consideró necesaria la reforma del SIDH y dijo que mientras no se aborden en su seno cuestiones como el bloqueo internacional contra Cuba o el reclamo de Argentina sobre las islas Malvinas "todo el resto es hipocresía" y "pierde sentido".

También criticó que países que no han ratificado el Pacto de San José tengan los mismos derechos, pero menos responsabilidades que los que lo han hecho, así como el hecho de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tenga su sede en Washington, lo que calificó de"absurdo".

Ecuador ya ha propuesto cambiar la sede de la CIDH justamente con el argumento de que EE.UU. no ha ratificado el Pacto de San José, el fundamento del SIDH.

Por ello, señaló que una de las prioridades para Ecuador de cara a la cumbre es plantear estas reformas para que el sistema interamericano "realmente refleje sus fines: la defensa de los derechos humanos, del derecho internacional y de la soberanía de los Estados".

Ecuador también llevará a la mesa de debate de la cumbre el tema de los tratados de protección recíproca de inversiones y de los centros de arbitraje internacional, "que son verdaderos instrumentos de colonización" y de protección "de los privilegios del capital", declaró Correa.

Hizo hincapié, en ese sentido, en "la tan cacareada seguridad jurídica", que lo es solo "para el capital", mientras que a las personas se les puede interceptar las comunicaciones "y no hay problema", dijo.

Otro aspecto que el gobierno ecuatoriano trasladará a la cumbre será la necesidad de profundizar en la integración para disponer de espacios propios donde resolver los conflictos en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Además, opinó que se deben establecer escenarios de acción política común a través de la ALBA y de integración no solo comercial, sino también en materia de infraestructuras, energía y finanzas, entre otras áreas, a través de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

"No vamos a cambiar el mundo", dijo Correa sobre la misión de la ALBA, pero consideró que es posible trabajar en la protección de los ciudadanos de la región del orden internacional vigente, al que calificó de "injusto" e "inmoral".

La ALBA, a la que pertenecen Cuba, Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y Granadinas, además de Ecuador, celebrará su cumbre el 30 de julio en la ciudad costera ecuatoriana de Guayaquil.