De la decisión que tome Bolivia respecto del incidente con el avión presidencial dependerá el retorno de cuatro diplomáticos ecuatorianos a sus funciones, advirtió este martes el presidente Rafael Correa. El Palacio de Carondelet y sus alrededores se revistieron de pantallas de televisión, actos protocolarios y una alfombra roja para recibir a Evo Morales, presidente de Bolivia. El objetivo era suscribir convenios en las áreas de salud, justicia, patrimonio y defensa para fortalecer la relación bilateral.

Morales colocó una ofrenda floral en el monumento de los héroes de la independencia en la Plaza Grande y luego recibió las llaves de la ciudad.

Antes de las 10:00, Correa lo recibió en el Palacio de Gobierno para revisar los acuerdos bilaterales y conversar sobre lo sucedido el pasado 2 de julio, cuando países europeos impidieron al mandatario boliviano sobrevolar su espacio aéreo.

Este miércoles se analizaría si se aceptan o no las disculpas que ofrecieron España, Italia, Portugal y Francia. “El gabinete hará una evaluación, porque hay una información, hay un comunicado de Italia (de disculpas). Vamos a analizar, considerar... a evaluar estas disculpas”, dijo Morales.

Él culpó del incidente al gobierno de EE.UU.; mientras, Correa anticipó que respaldará cualquier decisión que se tome y dependiendo de ello, los cuatro diplomáticos ecuatorianos asignados a esos países, que fueron llamados a consultas como acto de solidaridad, retornarán a sus funciones.

Este suceso convocó a los dos gobernantes a insistir en la integración regional, fortaleciendo organismos como la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América (ALBA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creando sus propios sistemas de arbitraje internacional, por ejemplo. En ese marco, Correa mencionó que Ecuador no formaría parte de la nueva Alianza del Pacífico.

Anoche en un acto, Correa reiteró que el avión de Morales no podía ser detenido aun cuando el extécnico de la CIA Edward Snowden hubiese estado en él. “...Si Snowden iba en ese avión; no se podía detener el avión presidencial. Tiene inmunidad soberana. Snowden no tenía orden de arresto internacional”.

Según Correa, un avión presidencial es parecido a una embajada, pero “así es la prepotencia; imagínense si eso hubiésemos hecho a un jefe de Estado europeo o norteamericano; hubiese sido caso de guerra porque se habría puesto en peligro la vida de ese jefe de Estado. Eso pasó con Evo”, criticó.