Washington. Los demócratas en el Congreso de Estados Unidos dieron el lunes el primer paso camino a una rápida votación final sobre la reforma de salud y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se comprometió a reunir los votos necesarios para su aprobación.

Se espera que esta semana se realice una reñida votación, por lo que los demócratas de la Cámara baja buscan reunir el apoyo que falta y el presidente Barack Obama se dirigió a Ohio para presentar su posición a favor de una reforma al sistema de salud de US$2,5 billones.

Los opositores republicanos prometieron que los demócratas que apoyen la reforma pagarán en las elecciones legislativas de noviembre, cuando el control que los demócratas tienen en el Congreso podría ser amenazado por las consecuencias políticas del tema.

Pero los líderes demócratas aconsejaron a los legisladores demócratas que se mantengan firmes y aprueben la iniciativa, que ha sido el centro de una batalla política que ha mantenido al Congreso estadounidense en un estancamiento por nueve meses.

"Lo que estamos buscando es un poco de valentía", dijo Obama ante una multitud en Strongsville, Ohio, durante su tercer viaje en busca de apoyo para la ley. "Este debate se trata de algo más que de política", agregó.

La Comisión de Presupuesto de la Cámara baja comenzó la campaña hacia una votación final, avanzando en los cambios solicitados por representantes demócratas y Obama a la iniciativa aprobada por el Senado.

Los demócratas Chet Edwards y Allen Boyd, que en noviembre se opusieron a la iniciativa de la Cámara baja, no acataron la opción mayoritaria de los miembros de su partido en la votación de 21-16.

Los demócratas de la Cámara baja dicen que aún no cuentan con todos los votos necesarios para aprobar la reforma, pero Pelosi se mostró confiada en que alcanzarán la cifra antes de que termine la semana.

"Cuando llevemos el proyecto de ley a la sala, tendremos los votos", dijo Pelosi a los periodistas.

La reforma constituiría el cambio más dramático al sistema de salud en más de cuatro décadas, extendiendo la cobertura a más de 30 millones de estadounidenses y prohibiendo que las aseguradoras le nieguen cobertura a individuos con condiciones preexistentes.

"VAMOS A HACER QUE ESTO PASE"

Obama también mantuvo el tono optimista empleado por la Casa Blanca durante el fin de semana, diciendo a ABC News: "Creo que vamos a conseguir los votos. Vamos a hacer que esto pase".

Los republicanos sostienen que la reforma propuesta sería una costosa intervención del Gobierno que llevaría a primas de seguro más costosas y a menores opciones para los consumidores. Ellos planean lanzar una serie de anuncios televisivos contra los demócratas de la Cámara baja que aprueben la iniciativa.

"Si hay algo que los estadounidenses no quieren, es que hagamos que los servicios de salud sean más burocráticos y costosos", dijo el líder de los republicanos del Senado, Mitch McConnell, y el líder de los republicanos en la Cámara baja, John Boehner, en una declaración conjunta en el Wall Street Journal.

Los demócratas aguardan las estimaciones finales de costos de la Oficina de Presupuesto del Congreso y más asesoramiento del Senado antes de revelar un paquete final y decidir el proceso exacto para su aprobación.

En un procedimiento de dos pasos, los representantes demócratas quieren aprobar la versión de la iniciativa del Senado y hacer los cambios que busca Obama y miembros de la Cámara baja a una medida separada aprobada bajo las reglas de reconciliación.

Esas reglas sólo requieren una mayoría simple en el Senado de 100 miembros, pasando por alto la necesidad de 60 votos para superar los obstáculos de procedimiento de los republicanos.