Washington. La versión final de la reforma al sistema de salud de Estados Unidos presentada por los demócratas tiene un costo de US$940.000 millones en un período de 10 años y busca expandir el número de personas cubiertas por seguros de salud a 32 millones, según un informe publicado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

El informe allanaría el camino para que la propuesta, una prioridad del presidente Barack Obama, sea sometida a la votación de los legisladores en el transcurso de esta semana.

Según la CBO, la propuesta reducirá, en total, el déficit en US$138.000 millones durante los primeros diez años de la legislación.

La dependencia agregó que el proyecto del Senado, que será enviado a la Cámara baja, reducirá la deuda en US$118.000 millones, mientras que un paquete de cambios que será sometido a votación por la Cámara baja eliminaría otros US$20.000 millones con el tiempo.

Originalmente, la Casa Blanca había estimado el costo del paquete en US$950.000 millones durante los primeros diez años.

El proyecto de reforma del sistema de salud aprobado por el Senado el 24 de diciembre tenía un costo de US$871.000 millones a 10 años, mientras que la versión de la Cámara baja, aprobada el 7 de noviembre, estimaba el costo en US$1,055 billones durante una década.

La propuesta final contiene la versión del Senado de la reforma al sistema de salud y un proyecto adicional que incluye cambios para ganar el apoyo de los demócratas en la Cámara de Representantes.

Buscan votos de en la Cámara. El jueves, los líderes de la Cámara baja aún necesitaban cerca de 10 votos adicionales para lograr los 216 necesarios para aprobar la legislación. Los demócratas fiscalmente conservadores planean estudiar la propuesta antes de anunciar si darán su apoyo a la legislación. Sus votos son claves para determinar el resultado.

La legislación busca implementar los cambios más significativos al sistema de salud del país desde que el gobierno creara el programa Medicare para las personas de edad avanzada hace más de cuatro décadas.

El proyecto crearía un sistema casi universal de seguro de salud al otorgar créditos tributarios a las personas de menores ingresos para contrarrestar el costo de comprar seguros, y al expandir el programa federal y estatal de seguros Medicaid para los pobres.

La propuesta también impediría a las empresas de seguros negarse a dar cobertura a personas con condiciones de salud preexistentes o revocar sus pólizas si las personas se enferman. A casi todos los estadounidenses se les exigirá tener seguro o deberán pagar una multa.