Washington. Estados Unidos negó las acusaciones cubanas de que un contratista del gobierno, detenido en diciembre pasado en la isla por distribuir equipos satelitales de comunicaciones, fuera un espía estadounidense.

"Esta persona no está asociada con nuestros servicios de inteligencia", dijo el portavoz del Departamento de Estado, P.J. Crowley, sobre el sujeto, cuya identidad no ha sido revelada.

El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Calderón, dijo este miércoles que el hombre trabajaba para los "servicios secretos" de Estados Unidos.

La detención del subcontratista de la empresa Development Alternatives Inc. podría entorpecer los tímidos esfuerzos por mejorar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Si bien el contratista no ha sido identificado, diplomáticos de Estados Unidos en Cuba fueron autorizados a fines de diciembre a visitarlo en el lugar donde se encuentra detenido.

El gobierno cubano lo acusa de repartir entre la disidencia teléfonos satelitales, que están prohibidos en Cuba y permiten eludir las redes controladas por el régimen.

Con información de Reuters