El Cairo. Eman AbdelRahman es una de las 200.000 personas inscritas en Facebook para respaldar a Mohamed ElBaradei, el ex jefe de la agencia de supervisión nuclear de Naciones Unidas, quien dijo que se postularía a la presidencia para terminar con 30 años de inactividad política en Egipto.

Pese al aumento repentino en el apoyo en internet a alternativas políticas al presidente Hosni Mubarak -de 82 años y quien ha estado en el poder desde 1981-, incluso sus fervientes partidarios reconocen que el activismo virtual en Egipto no puede generar cambios si acción en las calles.

"Necesitamos la colaboración de todos en Egipto, incluidos aquellos que están conectados y quienes no lo están: estudiantes, trabajadores, amas de casa", dijo el ingeniero Abdel Rahman, de 25 años.

La velocidad con la que los partidarios se inscribieron en Facebook, después de que ElBaradei regresó a Egipto en febrero, sumando decenas de miles en pocos días, refleja la frustración acumulada antes de las elecciones parlamentarias y presidenciales de este año y el próximo, según analistas.

Sin embargo, afirman que el desafío está galvanizando a las masas en un país donde los partidos opositores son débiles, la policía reprime modestas protestas y la proscrita Hermandad Musulmana, el mayor grupo opositor, ha evitado tomar acciones en las calles.

"Es irrealista pensar que el activismo virtual puede revertir la situación sin la existencia de una oposición que pueda desafiar al Estado. Hay una clara falta de conformación electoral en el llano", dijo el analista político Hamzawy.

Irán es mencionado como un ejemplo de la forma en que las herramientas de las redes sociales pueden ayudar a que miles se manifiesten. En la república islámica, Twitter y otros sitios fueron usados para llevar a los manifestantes a protestar contra el resultado de las elecciones presidenciales del 2009.

Pero las voces opositoras en Irán, incluso dentro de los confines del sistema político de la república islámica, son una fuerza más potente que en Egipto, donde los partidos opositores están fragmentados y tienen limitados seguidores.

Pocas protestas. "Lo que los blogueros hicieron fue exponer el poder opositor de Irán (...) Egipto no tiene esta audiencia en las bases", dijo Rabab el Mahdi, un profesor de la Universidad Americana de El Cairo.

La Hermandad Musulmana, proscrita bajo una ley que bloquea a cualquier grupo político basado en la religión, es el único movimiento en Egipto con una red por toda la nación que podría, según analistas, llevar a decenas de miles a las calles si así lo quisiera.

Pero a la Hermandad le preocupa que una confrontación pueda suscitar una aplastante respuesta de las fuerzas de seguridad, amenazando la existencia del grupo, según analistas.

El movimiento se ha mantenido al margen de las protestas callejeras para concentrarse en sus programas médicos y sociales dirigidos a reunir apoyo.

Incluso modestas protestas en Egipto generan una abrumadora, y a menudo violenta, respuesta policial. Pero la mano dura de las fuerzas de seguridad también es en parte el motivo por el cual los activistas se han volcado a la red.

"En un momento el dinamismo disminuyó y a los activistas les resultó difícil movilizarse en grandes números (...) de modo que pasaron a realizar reuniones online", dijo el bloguero Hossam Hamalawy.

Facebook devino en una plataforma para la manifestación de disidentes en el 2008, después de que el movimiento juvenil Seis de Abril atrajera a más de 70.000 seguidores en su página para respaldar una huelga por el aumento sideral de los precios de los alimentos.

Las protestas el 6 de abril de ese año habían dado lugar a enfrentamientos con la policía.

Este año, en el aniversario de las protestas del 2008, los manifestantes se congregaron en El Cairo cantando "Abajo, abajo, Hosni Mubarak".

Sólo se presentaron unos pocos cientos de personas, pero la participación fue algo sumamente inusual en Egipto. Ampliamente superados en número por la policía, muchos manifestantes fueron golpeados antes de que terminara la protesta.

La historia ha sido similar en manifestaciones posteriores.

Ley de emergencias. Adquirir impulso podría ser un reto para los activistas virtuales en Egipto, un país de 78 millones de habitantes donde Naciones Unidas ubica el índice de analfabetismo en 34% y la penetración de internet en 17%.

Irán, con una población similar, tiene un analfabetismo del 18% y un uso de internet del 31%.

No obstante, el gobierno de Egipto todavía muestra cautela ante la comunidad virtual.

Internet no está controlado como en Irán o en algunos Estados árabes. Pero los blogueros y activistas virtuales han sido detenidos. Grupos de derechos humanos dicen que el Estado ha usado una antigua ley de emergencia para hacerlo.

En mayo, El Cairo amplió la ley, vigente hace casi tres décadas, por dos años más, pero dijo que limitaría su uso para casos de terrorismo y narcotráfico. Los grupos de derechos humanos se muestran escépticos.

Conscientes de los límites de la web, algunos partidarios virtuales de ElBaradei buscaron juntar firmas para un petitorio que exige cambios constitucionales y más libertad.

Yusuf Abdel Rahman, quien representa el grupo de Facebook de ElBaradei, dijo que el petitorio tenía 54.870 firmas virtuales por ahora, pero agregó que 15.000 miembros de Facebook se han ofrecido a salir a las calles de El Cairo y otras ciudades para reunir más.

"Este es un paso crucial, considerando que tres décadas de represión han dejado a muchos atemorizados de manifestarse. Otros aceptan las medidas represivas como un hecho en la vida", declaró.