Bogotá. Un comandante de un frente de la mayor guerrilla izquierdista de Colombia fue capturado este sábado por el ejército, poniendo fin a una carretera de 23 años de crímenes y ataques en una amplia región del noroeste del país, informaron las autoridades militares.

La captura de Rubén Darío Ortiz, alias "Mocholo", líder del frente 47 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se produjo cerca del municipio de Granada, en el departamento de Antioquia, 210 kilómetros al noroeste de Bogotá, en donde fue atrapado en compañía de una mujer.

"Este terrorista está considerado como un blanco de alto valor para las fuerzas del orden y tenía orden de captura vigente por crímenes de lesa humanidad, desaparición forzada y reclutamiento ilícito", dijo la cuarta brigada del Ejército en un comunicado.

En el prontuario criminal de Ortiz aparece el asesinato de siete soldados entre 2007 y 2008, además de un ataque a una central hidroeléctrica.

La captura se suma a las muertes y a las detenciones de otros comandantes de las FARC en medio de una ofensiva militar que impulsa el presidente Alvaro Uribe y que cuenta con el apoyo de Estados Unidos.

La estrategia redujo la capacidad militar del grupo rebelde, que pasó de tener unos 17.000 hombres en armas a unos 9.000 en la actualidad, de acuerdo con fuentes de seguridad.

La ofensiva también permitió reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros y los ataques contra la infraestructura petrolera y energética del país, blanco preferido de la guerrilla en medio del conflicto interno de más de cuatro décadas y que cobra miles de vidas al año.