El Cairo. El Ejército egipcio desplegó ese viernes sus tanques cerca de la plaza Tahrir de El Cairo para intentar controlar los choques entre partidarios y detractores del depuesto presidente Mohamed Mursi, que han causado en todo el país al menos 17 muertos.

Tanques del Ejército egipcio y refuerzos policiales llegaron hasta el puente 6 de Octubre, próximo a Tahrir, donde los manifestantes se estaban agrediendo con piedras y bengalas, así como disparando balines en algunos casos.

Según la agencia estatal de noticias Mena, los seguidores de Mursi habían intentado llegar hasta la plaza Tahrir, donde se encuentran congregadas miles de personas que secundaron la manifestación convocada por grupos no islamistas y activistas revolucionarios a favor del Ejército.

Los opositores a Mursi impidieron entonces el paso a los islamistas, que se desviaron hacia el citado puente y comenzaron a disparar balines contra los primeros.

La situación se calmó relativamente tras la irrupción de los tanques militares, ya que muchos de los manifestantes abandonaron la zona, donde había vehículos incendiados y barricadas.

Previamente, las Fuerzas Armadas habían advertido en un comunicado de que protegerían a los manifestantes "pacíficos" de toda "provocación o ataque".

Al menos 17 personas han muerto este viernes en los choques registrados en distintos puntos de todo el país, informó la televisión estatal.

Por su parte, la Fiscalía anunció que ha designado a un forense para que determine la causa del fallecimiento de cuatro personas frente a la sede de la Guardia Republicana, donde los islamistas creen que está retenido Mursi.

El Ejército egipcio depuso el pasado miércoles a Mursi, elegido en unas elecciones celebradas hace poco más de un año, lo que ha sido rechazado por los Hermanos Musulmanes y grupos afines, que este viernes se manifestaron para pedir la vuelta al poder del presidente depuesto.