San Salvador. El gobierno de El Salvador pidió el sábado perdón por primera vez por los crímenes cometidos por el Estado durante una guerra civil y se comprometió a reparar a las víctimas del conflicto que finalizó el 16 de enero de 1992.

El Salvador mantuvo una cruenta guerra interna (1980-1992) que dejó unos 75.000 muertos y más de 8.000 desaparecidos, según una comisión de la verdad de las Naciones Unidas.

"Reconozco públicamente la responsabilidad del Estado ante esos hechos, tanto por acción como por omisión, puesto que era y es obligación del Estado proteger a sus ciudadanos y garantizar sus derechos humanos", dijo el presidente de El Salvador, Mauricio Funes.

"Por todo lo anterior, en nombre del Estado salvadoreño, pido perdón", agregó el mandatario izquierdista.

Este es el primer gobierno del país centroamericano que reconoce abusos de poder ocurridos durante el conflicto. En 20 años consecutivos de administración, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) se negó a aceptar la participación del Estado.

Luego de 12 años de guerra, el gobierno del presidente Alfredo Cristiani (1989-1994) y la comandancia de la ex guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) firmaron la paz en el castillo de Chapultepec, en México.

En el acto de conmemoración por el aniversario 18 del armisticio, el presidente Funes dijo que en el pasado diversas instituciones del Estado cometieron graves violaciones de los derechos humanos, sobre todo contra civiles.

"Reconozco que agentes entonces pertenecientes a organismos del Estado, entre ellos las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad pública, así como otras organizaciones paraestatales cometieron graves violaciones a los derechos humanos y abusos de poder", refirió.

En la ceremonia oficial, Funes no hizo mención a crímenes cometidos por el FMLN durante el conflicto, aunque en un evento paralelo otros miembros de su partido pidieron perdón por sus excesos.

Deudos agradecidos. Durante su discurso, Funes fue interrumpido en varias ocasiones por los invitados con fuertes y prolongados aplausos, mientras que en el rostro de algunos familiares de fallecidos y desaparecidos rodaron lágrimas.

"Lo estábamos esperando con ansias, esto es por lo que veníamos luchando por años. Queremos agradecerle al gobierno por la valentía de pedir perdón, reconocer los errores y abrir el camino para conocer la verdad", dijo tras la ceremonia Guadalupe Mejía, de 72 años, quien perdió a su esposo, a su hermano y a siete familiares más durante el conflicto.

Mauricio Funes asumió el poder en junio de 2009 y encabeza el primer gobierno surgido de la vieja guerrilla, tras vencer en los comicios presidenciales al candidato de Arena, Rodrigo Avila.

El mandatario también anunció la creación de una comisión que buscará la implementación de medidas de reparación de las víctimas, así como un grupo de búsqueda de niños desaparecidos durante el conflicto, así como el pago de pago de pensiones a cientos de lisiados de guerra, que hasta hoy se les adeuda.

"Que este perdón sirva para dignificar a las víctimas, que les ayude a aliviar su dolor y contribuya a sanar sus heridas y las de todo el país", concluyó.