Santiago. El multimillonario opositor de derecha, Sebastián Piñera, asumió este jueves como nuevo presidente de Chile, con una agenda en que la reconstrucción tras el terremoto del 27 de febrero se puso en la cima de sus prioridades.

El terremoto de magnitud 8,8 sorprendió a Chile en momentos en que dejaba atrás la recesión del año pasado por la crisis global. El violento sismo dejó unos 500 muertos hasta ahora identificados, además de cuantiosos daños materiales.

Piñera, quien viajará a la devastada localidad de Constitución este jueves en una de sus primeras actividades como presidente, debutará en su cargo enviando tres proyectos de ley orientados a la reconstrucción tras el sismo.

Planteamientos:

Impulsar una ley corta de emergencia, una de reconstrucción y otra de donaciones para apoyar las tareas más urgentes luego del terremoto y tsunamis que azotaron la zona centro-sur del país.

Revisar para hacer más eficiente el sistema gubernamental de reacción ante catástrofes, luego que descoordinaciones con la Armada impidieron alertar a zonas costeras que fueron arrasadas por tsunamis tras el sismo.

Mantener en cero la regla del superávit fiscal estructural, como lo bajó transitoriamente el actual gobierno.

Dar incentivos al sector privado para impulsar la creación de 1 millón de empleos y estimular a la economía.

Revisión de los impuestos, promoviendo un descenso en los de las personas y pequeñas y medianas empresas.

Analizar la fusión de los reguladores del mercado de valores y de bancos.

Renovar la gestión de las grandes empresas estatales como Codelco y la petrolera ENAP. Descentralizar el Estado.

Impulsar el desarrollo y presencia de energías renovables no convencionales como la solar, eólica, geotérmica, mareomotriz y bioenergía.

Introducir derechos legales para las parejas del mismo sexo, aunque está en contra del matrimonio homosexual.

Extensión del período postnatal de tres a seis meses.

Colocar 10.000 nuevos policías en las calles para el combate de la delincuencia.

Plantar 16 millones de árboles en las ciudades, lo que equivaldría a un árbol por cada chileno.

Fomentar la participación voluntaria de los fondos de pensiones privados dentro de un sistema común de recaudación y cobranza de cotizaciones.