Más de dos mil elementos de la Policía Nacional serán eliminados de la planilla del mes de agosto porque no se encontraron en sus puestos de trabajo en los censos ordenados por la Secretaría de Seguridad entre mayo y julio.

El ministro Arturo Corrales envió la noche de este martes una carta al director de la Policía Nacional, Juan Carlos Bonilla, en la que instruye "proceder en forma inmediata a ordenar a quien corresponda para que en las planillas a ser pagadas el mes de agosto, se suspenda el pago de sueldos del personal que se nomina en la lista adjunta de 2.151 miembros de la Policía".

Corrales explica que "en el cotejamiento realizado entre la planilla pagada en el mes de julio y los censos levantados en los meses de mayo y julio del año en curso, no fueron identificados en ninguna asignación". "Aparecían en la nómina de pago; sin embargo en los dos censos no se encontraron", dijo este miércoles el funcionario en declaraciones a los medios de comunicación. Manifestó que si alguno de los policías que aparecen en la lista tiene algún reclamo, se presente y explique dónde trabaja y por qué no se encontraba cuando se elaboraron los censos.

En la misiva a Bonilla, Corrales ordena además que las 2.850 plazas asignadas en el presupuesto de dicha secretaría y que presentan situación de no pago por diferentes causas sean esclarecidas en un plazo máximo de 30 días. "Si bien es cierto que no se están pagando, no se están aprovechando porque nadie las está ocupando. Eso nos daría 4.500 o un poco más de 4.500 nuevos efectivos en la calle que demanda el servicio de seguridad", declaró.

Violencia está ligada al narcotráfico. De acuerdo al ministro de Seguridad, Arturo Corrales Álvarez, la mayoría de los homicidios que se registran en Honduras están ligados al narcotráfico. "Contener el narcotráfico va a producir una disminución en los homicidios", manifestó Corrales en declaraciones a los medios de comunicación. Cifras reveladas por el funcionario establecen que el 64% de los homicidios ocurren en 15 de los 298 municipios de Honduras y que en 266 comunidades se registran seis homicidios o menos al año.

"El problema está claro dónde es y está claro por qué es, entonces es más fácil reorientar los esfuerzos hacia esa idea", agregó. Añadió que "Honduras no produce droga y no consume esas cantidades de droga, por tanto, pagamos un enorme precio. El puente es muy caro y el puente entre el norte y el sur debía ser desarrollo, oportunidad, empleo y se ha convertido en un puente de la muerte. Por tanto, trabajar con los amigos en donde se produce la droga y los amigos en donde se consume la droga es un deber de todos".

Con respecto a la medida de mantener a los militares en las calles, rechazada por algunos sectores, argumentó que "las guardias nacionales, en momentos de emergencia, salen a apoyar a su policía y aquí no debe ser la excepción. Debe ser con metodología, con orden, pero en lo particular estoy convencido de que el apoyo de las Fuerzas Armadas es necesario".

En la presentación de su informe de 100 días de gestión, el ex canciller de Honduras anunció “un golpe de timón” con la implementación de un nuevo rol de trabajo que orientará a la policía al contacto con la comunidad. Mediante el esquema de Policía Comunitaria , el servicio se dividirá en 18 Unidades Departamentales de Policía (Udep), 10 Unidades Metropolitanas de Policía (UMP), 170 distritos policiales y 450 unidades policiales comunitarias.