El 85% de la población brasileña se muestra favorable a una reforma política, una de las peticiones de los miles de personas que salieron a las calles en el mes de junio en protestas contra el alza de transporte, corrupción y entre otros.

Según una encuesta divulgada por el Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística )(Ibope), el 85% de los encuestados apoya la reforma política, el 7% en contra, el 4% indiferente y el 4% no lo sabe o no responde.

Entre los partidarios de la reforma, el 92% quiere que se realice a partir de un proyecto de iniciativa popular, y el 84% defiende que la nueva legislación sobre la reforma política ya valga para las próximas elecciones presidenciales, previstas para finales de 2014.

Según la encuesta, el 78% está en contra del financiamiento de las campañas políticas por empresas privadas.

El 80% cree que debe haber un límite máximo para el uso del dinero público en las campañas electorales y el 12% dijo que no.

La gran mayoría (90%) quiere castigos más rigurosos en casos de corrupción o financiación ilegal, según el Ibope.

La ola de protestas que hubo en todo el país pidiendo reformas llevó a la presidenta Dilma Rousseff a proponer un plebiscito para consultar a la población sobre la reforma política, que la mandataria quería ya vigente para las elecciones del año que viene, algo que el Congreso está estudiando.

El Ibope indicó que el sondeo fue realizado entre los pasados 27 y 30 de julio, período en el que fue consultada la opinión de 1.500 electores de todas las regiones del país.