Ciudad de México, Excelsior.com.mx. El presidente Enrique Peña Nieto llamó a las procuradurías de todo el país a asegurarse de que su actuación no sea sólo implacable, “sino sobre todo, impecable”.

El titular del Ejecutivo resaltó que “el ideal de la justicia plena es muy claro: que el delincuente reciba el castigo que merece y que no haya, al mismo tiempo, una persona inocente en la cárcel”.

Durante la 29 Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, dijo que la reforma al sistema penal permitirá que las procuradurías reorienten sus recursos a investigar los delitos que más afectan a los ciudadanos.

“Permitirá que las procuradurías liberen y reorienten sus recursos hacia la conciliación y esclarecimiento de los delitos de mayor impacto entre la sociedad, asimismo, se garantizará el debido proceso a cualquier persona y se respetará el principio de presunción de inocencia”, expresó.

Pero destacó que los funcionarios deben comprometerse “aún más” para materializar el nuevo modelo de justicia penal acusatorio y adversarial, que prevé la Constitución.

“Ante ustedes refrendo el compromiso del gobierno de la República, de trabajar junto con las autoridades estatales, y los poderes judiciales, para que esta reforma sea una realidad en todo el territorio nacional.”

En el evento al que asistió el jefe de gobierno del DF Miguel Ángel Mancera, el mandatario federal destacó que la reforma al Sistema de Justicia Penal de 2008, abrió la posibilidad de agilizar los juicios, asegurar la equidad entre las partes y lograr la solución de conflictos mediante la conciliación y mediación.

Consideró además que un reto inaplazable es que el Congreso de la Unión esté facultado para expedir un código único de procedimientos penales, que permita tener procedimientos únicos en todo el país.

Y destacó que si se reducen los índices delictivos en el país, se contribuye a alcanzar una economía más productiva.

“Si reducimos el delito y la impunidad, los emprendedores, los empresarios habrán de invertir menos en seguridad, y más en aquello que permita que sus actividades, cualesquiera que sean dentro del ámbito privado, sean más productivas” comentó.

Aseveró que los desafíos en materia de seguridad y justicia no pueden ser superados “por una sola persona, ni por un solo gobierno, tiene que haber corresponsabilidad y alineación de los esfuerzos entre órdenes de gobierno y Poderes de la Unión”.

Tras apuntar que la tarea que tienen por delante el Ministerio Público y las Procuradurías de Justicia del país, tanto federal como en las entidades federativas, “es no sólo asegurar que su actuación sea implacable, sino sobre todo, impecable”, el titular del Ejecutivo federal resaltó que “el ideal de la justicia plena es muy claro: que el delincuente reciba el castigo que merece”.

Las áreas de procuración de justicia, agregó, “deberán actuar con mayor profesionalismo, con mayores elementos que, dentro de la investigación, permitan asegurar que todo aquel que delinque realmente pueda ser sometido a la aplicación de la justicia con los elementos que aporte”.

Precisó que también es necesaria una visión compartida para que “podamos generar una sinergia ganadora y eficaz en esta tarea de la procuración de justicia”, por lo que reconoció la disposición de los procuradores y fiscales generales “para construir juntos un México en paz, donde la seguridad y la justicia sean una práctica cotidiana”.

Recuperar confianza. Confió en que el establecimiento de condiciones de mayor seguridad, en un mediano plazo, permitirá que la sociedad recupere la confianza en sus instituciones y en la autoridad.

Destacó que hoy nuestro sistema de justicia penal atraviesa por un periodo de transición histórica: “La reforma constitucional de 2008 es el cambio más trascendente en el último siglo en el paradigma que habíamos construido en materia de justicia penal, y hoy tenemos uno nuevo, que fue aprobado por el constituyente Permanente, y donde poderes y órdenes de gobierno estamos trabajando y debemos comprometernos aún más para hacer realidad y materializar este esfuerzo para lograr el nuevo modelo de justicia penal acusatorio y adversarial que prevé nuestra Carta Magna”.

Enrique Peña Nieto aseguró, ante Procuradores de Justicia y Fiscales del país, que “contar con una justicia pronta, expedita, imparcial y efectiva es una demanda y un derecho de los ciudadanos; asegurar que así sea es una obligación de todos nosotros”.