La enseñanza pública en Uruguay sufrió varias paralizaciones los últimos días por el reclamo sindical de aumentos salariales, en medio de protestas de otros gremios públicos.

El Poder Ejecutivo debe enviar la semana próxima al Parlamento su proyecto anual de Rendición de Cuentas donde se ajustan las partidas fijadas en el Presupuesto Quinquenal.

Este debate, tradicional a esta altura del año, tiene la particularidad de ser el último del presidente José Mujica, cuyo sucesor se elegirá en las elecciones de octubre de 2014.

Mujica ha dicho que no será sordo a los pedidos pero tampoco piensa poner al próximo gobierno en las puertas de un ajuste fiscal.

Aumentos salariales. Las escuelas y liceos públicos cerraron sus puertas el jueves y viernes por el paro de los gremios que exigen un incremento de sueldos de al menos dos dígitos.

Además, la Federación Nacional de Profesores (Fenapes) ocupó la víspera media docena de centros educativos hasta que fueron desalojados pacíficamente tras una intimación judicial.

Por estas horas, Fenapes definirá continuar con el paro y las ocupaciones rotativas a la vez que la Federación Nacional de Magisterio analiza nuevos paros, que se repiten desde mayo.

Las demandas "no sólo son justas sino que son una necesidad en la perspectiva de mejorar las condiciones de aprendizaje de los alumnos y también las condiciones de trabajo", aseguró el presidente de Fenapes, José Olivera.

Los docentes reclaman que los salarios más bajos de 14.000 pesos (US$680) pasen a 25.000 pesos (US$1.200).

Sin embargo, el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto, les ofreció un aumento de 6% que dejaría a los mínimos con un alza de 2.400 pesos (US$116).

Olivera ha dicho a medios locales que ese planteo "es satisfactorio" para continuar negociando pero "no tiene el respaldo del Poder Ejecutivo y sin eso no podemos hacer nada".

"No podemos zanjar un conflicto con una promesa porque sabemos que cuando llegan dos proyectos de Rendición de Cuentas al Parlamento la fuerza política oficialista siempre vota el del Ejecutivo", sostuvo.

Reservas internacionales. Las ideas para mejorar el salario docente fueron múltiples. El viceministro de Educación, Oscar Gómez, llegó a plantear el uso de las reservas financieras internacionales del Estado para otorgar ese incremento.

Gómez propuso utilizar el 0,25% de los US$14.500 millones de reservas para una modesta alza de 1.000 pesos (casi US$50) en las remuneraciones de cada profesor.

"Si hablamos de estabilidad macroeconómica, decir que tenemos el 100% de las reservas o el 99,75% es lo mismo y se ayuda a encontrar una salida digna a estos problemas", explicó al diario "El País".

En su opinión, "un gasto así es insignificante". Pero la iniciativa recogió abrumadoras críticas.

El tercero del ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el director general de secretaría Pedro Apesteguía, calificó ese planteo de "absolutamente inviable".

"A nadie se le va a ocurrir usar las reservas para pagar sueldos. Estás usando deuda que se va a tener que pagar dentro de algunos años. Es como endeudar a los alumnos", fundamentó al portal Montevideo.com.

En esa línea, el vicepresidente de la República y ex ministro de Economía, Danilo Astori, advirtió que "con las reservas hay que tener mucho cuidado" porque "son el respaldo de la deuda que tiene el Uruguay".

Cautela oficial. Esta semana, Mujica reconoció como "natural" que los funcionarios reclamen un mayor salario pero recordó que "no se tiene la varita mágica de contar con recursos infinitos". "Son días difíciles para las decisiones que tiene que tomar el gobierno", afirmó en su audición radial sobre el inminente envío del mensaje presupuestal.

La enseñanza ha sido un desvelo y una prioridad de Mujica desde que asumió en marzo de 2010 para encabezar el segundo gobierno del izquierdista Frente Amplio (FA).

El Consejo de Ministros dedicó dos reuniones al tema presupuestal aunque no han trascendido sus conclusiones y se sabe que las negociaciones continúan.

Fernando Lorenzo, el ministro de Economía y Finanzas, fue prudente al declarar sobre el tema.

"No hay razones desde el punto de vista económico y financiero para que la programación fiscal y el soporte presupuestal del gobierno sufran cambios significativos", dijo.

A su entender, "las prioridades" de este gobierno ya se expresaron "en la formulación inicial del Presupuesto".

Es que las condiciones económicas siguen siendo favorable para el país, que basa sus exportaciones en productos primarios fuertemente demandados como la soja y la carne bovina.

En 2012 el Producto Interno Bruto (PIB) creció 3,9% y completó 10 alzas anuales consecutivas. No obstante, ese dato implicó una desaceleración frente a las marcas de 5,7% en 2011 y 8,5% en 2010, en línea con el ralentización de los gigantes de la región.

La senadora del oficialista Frente Amplio (FA) y esposa de Mujica, Lucía Topolansky, indicó que "por supuesto que quisiera disponer de toda la plata del mundo para multiplicarle por nueve o diez veces el salario a esos maestros". Sin embargo, "la condición económica del país no da".

Claro que para la discusión parlamentaria "trataremos de hacer el mayor esfuerzo posible", prometió.

En tanto, Mujica puntualizó que no serán "sordos" a los reclamos pero tampoco dejarán "al país ante la perspectiva de una ajuste fiscal o cuestiones por el estilo".

"No estamos cerrados, pero tampoco los recursos que podemos poner son infinitos", aseveró.

El mandatario reconoció que quizás fue inocente al ofrecer su mayor esfuerzo presupuestal en el inicio de su gestión y no en el epílogo, una práctica local frecuente estimulada por la proximidad de los comicios.

"Fuimos optimistas de entrada y dimos todo lo que se podía dar en esa circunstancia. Estas son lecciones políticas que nos da el manejo de la economía hacia el futuro del país", reflexionó.

Antes de fin de mes ingresará al Parlamento el mensaje presupuestal. Por estas horas, las autoridades educativas se desviven para delinear cómo reponer las clases perdidas por los alumnos en los paros.