Emilio Álvarez Icaza es el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de derechos Humanos (CIDH). En entrevista con El Espectador, aclara que con la denuncia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos hecha por Venezuela, que entró en vigencia el martes, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ya no puede conocer sobre violaciones a estos derechos ocurridas después de esa fecha, aunque sí lo podrá hacer la CIDH.

Los venezolanos, entonces, aún cuentan en con la jurisdicción de la Comisión Interamericana y con mecanismos que existen en el Consejo Permanente y en la Asamblea General de la OEA. Además, en el ámbito de Naciones Unidas también hay mecanismos a los cuales pueden acudir cuando sientan que son víctimas de violaciones a sus derechos humanos.

El retiro de Venezuela, en todo caso, no implica que la Corte IDH no pueda emitir fallos sobre casos que ya le han sido remitidos, o que no pueda recibir nuevas demandas sobre violaciones ocurridas en Venezuela mientras el país hizo parte de la Convención, es decir, desde que la ratificó el 23 de junio de 1977 hasta el pasado 10 de septiembre. Actualmente, en la Comisión Interamericana (encargada de elevar demandas ante la Corte) hay 19 casos en etapa de fondo, es decir que se está analizando si hubo o no violación a los derechos. Si se determina que hubo violación, la CIDH emitirá recomendaciones en materia de justicia, reparación y garantías de no repetición. Si el Estado no cumple las recomendaciones, los casos pueden llegar a la Corte. En las CIDH hay otros 37 casos en etapa de admisibilidad, es decir que ya se le informó al Estado y se está analizando la admisibilidad del caso. Estos casos también podrían llegar un día a la Corte. Hay otras 200 peticiones en etapa de registro, que están esperando un análisis acerca de si se les da trámite o no. Las que se tramiten también podrían eventualmente llegar a al tribunal.

- ¿Cómo afecta la denuncia a la Convención hecha por Venezuela al sistema interamericano de derechos humanos?

- El sistema funciona con base en los compromisos que los Estados asumen en representación de sus pueblos y sus ciudadanos, para autocomprometerse a defender los derechos humanos. La Convención es un instrumento muy importante, no el único pero sí muy importante, y la decisión del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela da un paso atrás en términos de universalización. Eso no contribuye a fortalecer el sistema, todo lo contrario. En este caso, lo más preocupante es que las y los venezolanos pierden una instancia de protección que es la Corte Interamericana, sin embargo no pierden la competencia de la Comisión Interamericana.

- ¿A qué renuncia y a qué no renuncia Venezuela con esta denuncia?

- La República Bolivariana de Venezuela denuncia la Convención, lo cual significa que desde el 10 de septiembre, cuando cobró efecto la denuncia, ya no se pueden turnar a la Corte los casos en los que la Comisión determine que hay una violación grave a los derechos humanos y que el tema pueda ser llevado a la Corte. Es rehabilitante, eso quiere decir que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos seguirá teniendo pleno mandato en materia de defensa y promoción de los derechos humanos, toda vez que la República Bolivariana es miembro pleno de la OEA, y lo que le da facultad a la Comisión Interamericana para intervenir es la carta de la OEA. La única manera en la que Venezuela podría dejar el sistema y no estar bajo la competencia de la Comisión, es dejando la OEA.

- ¿Y Venezuela no tendrá planes de salir de la OEA?

- Lo que sabemos de parte de los representantes de la República Bolivariana ante la OEA, es que eso no va a pasar. Venezuela va a seguir formando parte de la Organización de los Estados Americanos, de manera que las denuncias que se presenten ante la Comisión seguirán corriendo efecto y la solicitud de medidas cautelares puede seguir teniendo efecto, así como la solicitud para realizar visitas e informes sigue teniendo efecto, y también siguen teniendo efecto todos los casos que han estado ya en trámite y los que están pendientes de cumplimiento en la misma Corte. Lo que no llegará a la Corte son los casos de ahora en adelante, pero los que ya han llegado tendrán que ser atendidos por un Estado que se ha comprometido consigo mismo y con la comunidad internacional a atender sus obligaciones internacionales. De manera que, insisto, la Comisión seguirá siendo competente para conocer y saber de las violaciones a los derechos humanos, ya no en el marco de la Convención Americana pero sí en el marco de la Declaración Americana.

- ¿Qué casos tiene ahora la Comisión Interamericana que puedan ser remitidos próximamente a la Corte?

- Hay una serie de asuntos, depende mucho de cómo se tramiten por parte de la Comisión y cuáles sean sus decisiones, pero la Comisión emitirá informes de fondo y, eventualmente pueden o no turnarse a la Corte o pueden hacerse públicos. El tema principal es cómo se tutela de mejor manera a las víctimas, una vez que se haya llegado a la conclusión de que hubo una violación a los derechos humanos en el marco del sistema interamericano. La universalización no sólo es de la Convención Americana, hay otros instrumentos como la Convención Americana sobre Desaparición Forzada de Personas, la Convención contra toda forma de discriminación contra la mujer, u otros como el Pacto de San Salvador, de manera que el ámbito de competencia se mantiene y se tiene.

- Hace un año, recién posesionado como secretario, usted estuvo en Bogotá para el inicio de un proceso de fortalecimiento de la Comisión Interamericana. ¿Cómo acabó ese proceso y cómo está hoy la CIDH?

- Después de ese proceso vinieron una serie de reuniones y una serie de actividades por parte de la Comisión, una serie de consultas y de audiencias, la Comisión presentó una respuesta a todas las recomendaciones que hizo la Asamblea General y se dio a la tarea de hacer una reforma de su reglamento, de sus políticas y de sus prácticas. El contexto ahora es radicalmente diferente al que existía hace un año. Tenemos un sistema fortalecido, una Comisión que ha iniciado y liderado un proceso, una Asamblea General que ha ratificado su compromiso con mantener el sistema. La Comisión no perdió atribuciones, no perdió competencias, se mantiene en sus capacidades y los Estados han reconocido la importancia de asumir el pleno financiamiento. Hay actores que tienen una lectura todavía crítica y que han mostrado puntos de vista sobre la necesidad de profundizar temas de cambio o de reforma, pero no son mayoritarios en términos del consenso en la Organización, pareciese ser que hay una apuesta para esperar y acompañar los procesos que la propia Comisión ha hecho. Lo que tocará es implementar esos procesos de reforma, estar cerca de las organizaciones, de los Estados, de las víctimas, y seguir en este continuo de transformación para responder en los mejores términos.

- Hace un año, otros países como Brasil, Ecuador y Bolivia, criticaban fuertemente a la CIDH. ¿Hubo acercamiento con esos Estados?

- Hemos buscado acercamientos con la República Bolivariana de Venezuela, con Bolivia, con Ecuador, para poder dialogar en los mejores términos atentos y preocupados por sus argumentos, en la lógica de poder mejorar la Comisión y sus trabajos. Parece ser que el ánimo general es que hay otro contexto que da la posibilidad de un horizonte de fortalecer más hacia adentro y no un contexto donde se debilitase el sistema.

- El fin de semana pasado los países del ALBA respaldaron el retiro de Venezuela de la Corte IDH…

- Esa fue parte de la discusión que se dio el 22 de marzo en Washington. Ecuador y Bolivia pusieron en la mesa la posibilidad de también denunciar la Convención, y al final de cuentas la Asamblea logró conseguir un consenso para que esto no fuera necesario. La Comisión está en el mejor ánimo de mantener el diálogo, el entendimiento en un término de relación fundado en la autonomía y la independencia. Hemos hecho un llamado y reiteramos el llamado a la República Bolivariana de Venezuela a reconsiderar la denuncia, por el bien de las y los venezolanos y de un sistema que es patrimonio de las Américas.

- Los venezolanos ya no van a tener a la Corte IDH para que proteja sus derechos humanos cuando estos sean violados. ¿A qué otras instancias podrán acudir?

- Siguen existiendo en el ámbito interamericano mecanismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Siguen existiendo mecanismos en el marco de la OEA, en el Consejo Permanente y la Asamblea General. También hay mecanismos en el ámbito de Naciones Unidas, están los relatores, los grupos de trabajo, el examen periódico universal. De manera que el sistema interamericano por una parte, y el sistema de la ONU por otra, siguen teniendo competencia sobre los actos de Estado en materia de derechos humanos en Venezuela.