Montevideo, Xinhua. La ley uruguaya que permite el aborto en las primeras 12 semanas de gestación quedó firme, luego de que fracasó en las urnas la convocatoria para la realización de un referendo derogatorio.

En una consulta voluntaria, tras la recolección de firmas, sólo 8,8% de la población votó el domingo anterior para realizar el referendo solicitado por los líderes opositores, ya que la Constitución exige la adhesión de 25% del padrón electoral.

La despenalización del aborto fue impulsada por la mayoría del oficialista Frente Amplio (FA), pese que su dirigente más popular, el ex presidente Tabaré Vázquez, la rechazaba.

Analistas políticos atribuyeron el bajo nivel de apoyo a la consulta popular al tibio respaldo que tuvo la iniciativa entre los principales dirigentes y las estructuras partidarias, además de lo próximo que se encuentran las elecciones de octubre de 2014.

Causas múltiples. "Los presidenciables de los partidos de oposición no se comprometieron a fondo con la convocatoria a la consulta popular", dijo al diario local "El Observador" el politólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencia Política.

La alternativa que queda para convocar a un referendo es recolectar las firmas del 25% del padrón electoral, algo muy difícil con base en la participación del domingo último. Pero a nivel jurídico hay quienes no descartan interponer un recurso ante estrados internacionales.

De acuerdo con Garcé, pesaron factores como el exceso de confianza, un cálculo político y convicciones como pensar que era un tema en el que no correspondía ejercer una presión sobre los ciudadanos.

Vázquez, a contracorriente del FA, "se comprometió hasta más de lo razonable" pese a que "sabía que pagaba un costo político alto en la interna del FA y fue a votar igual", destacó el analista.

En opinión de Ignacio Zuasnábar, de la consultora Equipos Mori, el fracaso de la convocatoria respondió a los bajos niveles de movilización de los partidos políticos y lo poco que estuvo el tema en la agenda pública.

En igual sentido, el politólogo Daniel Buquet señaló que los líderes partidarios "no movilizaron las estructuras, los aparatos partidarios estuvieron a media máquina" y "los partidos no se la jugaron", según declaraciones hechas al diario local "El País".

Buquet consideró que Vázquez y los precandidatos opositores se arriesgaban a "una derrota mayor" en caso de obtener las adhesiones para un referendo y la ley se ratificaba en esa instancia.

Según la última encuesta sobre el tema, que divulgó hace unos días la consultora Cifra, 46% de los uruguayos respalda la norma, mientras que 38% la rechaza y 16% no emite opinión, por lo que es probable que la ley supere con éxito un hipótetico referendo.

Visiones partidarias. Al adherirse a la consulta el pasado domingo, Vázquez, quien es el favorito de cara a las próximas elecciones, dijo que "hay cosas en las que no hay que medir el costo político, y ésta es una de ellas".

Como primer gobernante del FA, Vázquez vetó una ley que habilitaba el aborto en 2008 al argumentar razones jurídicas y científicas, con la aprobación de su propia bancada legislativa.

El líder del opositor Partido Colorado (PC), Pedro Bordaberry, fue uno de los primeros en reconocer la derrota.

Uno de los impulsores casi solitarios del referendo fue el diputado del opositor Partido Nacional (PN), Pablo Abdala, quien en marzo pasado llevó en su automóvil particular las miles de firmas requeridas para la convocatoria del domingo.

"La gente tomó una decisión no concurriendo a las urnas", admitió Abdala, quien prefirió no formular críticas por la falta de apoyo.

"Mal que bien, en la última instancia se pronunciaron todos. Todos dijeron que iban a votar y lo hicieron", reflexionó al ser entrevistado por la radiodifusora local Océano.

En la otra vereda, la presidenta del FA y una de las impulsoras de la ley en el Senado, Mónica Xavier, resaltó que hubo "un enorme respaldo a la política pública y a la norma legal que estaba cuestionada".

El futuro. Para el Partido Colorado se trata de un tema laudado, una posición que mayoritariamente comparten los otros sectores.

"Afiliados al Estado de Derecho entendemos que el tema fue laudado", aseguró el secretario general del PC, Max Sapolinski.

La alternativa que queda para convocar a un referendo es recolectar las firmas del 25% del padrón electoral, algo muy difícil con base en la participación del domingo último.

Pero a nivel jurídico hay quienes no descartan interponer un recurso ante estrados internacionales.

"Como quedó claro que no habrá referéndum consideramos retomar el tema y hacer el planteo a nivel internacional, concretamente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", dijo el diputado del PN, Gerardo Amarailla.

El argumento citado por el legislador es que la ley incumple los compromisos internacionales que tiene Uruguay, por ejemplo con el Pacto de San José de Costa Rica.

Amarailla recordó que el artículo 4 del Pacto de San José establece que "toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción".

Uruguay se convirtió en 2012 en el segundo país de América Latina en aceptar la interrupción del embarazo por sola voluntad de la mujer en las 12 semanas de gestación, después de Argentina.

En el gobierno se está muy lejos de dar marcha atrás con la norma.

El presidente uruguayo José Mujica ha defendido la ley, aunque aclaró que nadie está "a favor" de esa práctica.

"Si lo legalizo (el aborto) puedo operar, y a algunas mujeres las puedo inducir a que retrocedan". Si lo dejo clandestino "no puedo incidir", comentó el mandatario durante una entrevista con Xinhua en mayo pasado.

La despenalización, que rige desde diciembre pasado, admite el aborto siempre y cuando se realice una consulta con un equipo interdisciplinario y tras un periodo de cinco días de reflexión.

El viceministro de Salud Pública, Leonel Briozzo, consideró el resultado del domingo como un "espaldarazo a las políticas públicas de salud".

"El pueblo dio una gran lección (sobre) qué es lo mejor para las mujeres, y para la sociedad es que esté despenalizado el aborto", concluyó.