Brasilia, EFE. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos, acusados de intervenir las comunicaciones de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, también espiaron a la petrolera estatal brasileña Petrobras, según afirmó este domingo a última hora el canal de televisión Globo.

La denuncia de Globo se apoya en documentos entregados por el ex analista de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (ANS) Edward Snowden al periodista Glenn Greenwald, columnista del diario británico The Guardian, que reside en Río de Janeiro.

Globo explicó que los documentos, mostrados hoy en televisión, corresponden a un curso impartido por la ANS a sus agentes y al parecer dirigido a prepararles para espiar empresas.

El nombre de Petrobras aparece en muchos de esos cursos, lo cual, afirmó Globo, "contradice la afirmación de la ANS de que el espionaje no tiene objetivos económicos o comerciales".

Sin embargo, los documentos mostrados no detallan en ningún momento a qué tipo de información sobre Petrobras pudieron tener acceso ni dejan claro si la empresa fue realmente espiada o era citada sólo como un ejemplo.

Petrobras informó de que no comentará los documentos que ha revelado Globo, pero fuentes oficiales consultadas por Efe dijeron que el gobierno analizará en los próximos días esa nueva denuncia y que "posiblemente" pedirá nuevas y "más amplias explicaciones" a Estados Unidos.

El pasado lunes, tras saber del espionaje a Rousseff, que fue denunciado también por Globo sobre la base de documentos filtrados por Snowden, Brasil convocó al embajador de Estados Unidos en el país, Thomas Shannon, a quien le transmitió su exigencia de "explicaciones rápidas" y "por escrito".

El asunto también le fue planteado personalmente por Rousseff al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con quien coincidió esta semana en la ciudad rusa de San Petersburgo, donde se reunieron los líderes del G20.

Rousseff tuvo un encuentro privado con Obama y dijo que este se ha comprometido a dar explicaciones antes del próximo miércoles.

La presidenta brasileña condicionó la visita de Estado que tiene previsto hacer a Washington el próximo 23 de octubre precisamente a esas explicaciones que aguarda de la Casa Blanca.