Bogotá. La municipalidad de Campana, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, será este martes el epicentro de un round más en el largo y tortuoso proceso hacia la integración suramericana, iniciada en Brasil en 2004.

Representantes de los 12 países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (entre ellos ocho jefes de Estado) discutirán este martes en su Cumbre anual una amplia agenda que incluye la reciente firma de un tratado de cooperación militar entre Brasil y Estados Unidos; la renuencia de la región a reconocer al gobierno hondureño de Porfirio Lobo; y la profundización de los mecanismos de transparencia militar en el seno del Consejo Suramericano de Defensa.

Aunque aún se desconoce la agenda definitiva, varios de los mandatarios suramericanos y sus respectivas cancillerías han dejado entrever sus apuestas para la reunión.

Entre otras, se prevé que los países firmen una declaración que rechace la reciente ley aprobada la semana pasada en el estado de Arizona, en el sur de Estados Unidos, que criminaliza la inmigración ilegal y permite a las autoridades encarcelar a personas cuando haya “sospechas razonables” de que son indocumentadas. La ley ha sido rechazada por amplios sectores, incluyendo la Casa Blanca. El tema, afirmó el secretario pro témpore de Unasur, el presidente ecuatoriano Rafael Correa, “está en la cumbre. Responderemos muy firmemente a este atentado a los derechos humanos”.

En los últimos días, Correa ha querido adicionalmente poner sobre la mesa la redefinición de la estructura financiera de la región, incluyendo distanciarse del Banco Interamericano de Desarrollo, pues, según afirmó este lunes, “está en manos de potencias extrarregionales que algunas veces lo quieren utilizar como instrumento de dominación”.

El presidente ecuatoriano, quien es doctor en Economía y fue ministro de Hacienda, propondrá en su último día como secretario la conformación de un fondo de reservas del sur que le garantice a la región más independencia del capital depositado en los organismos multilaterales. Hay Estados, dijo, que “tienen alianzas con Estados Unidos y estas reformas implican una América Latina más independiente, autónoma y soberana, y hay países que no quieren aquello”, dijo Correa en una alocución transmitida este lunes.

Brasil también será protagonista de primer orden. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva llega a Argentina a explicar el contenido del acuerdo de cooperación militar entre Brasilia y Washington, luego de que varios países se manifestaran, y lo comparan con el firmado entre Colombia y Estados Unidos el año pasado.

Lula pretende exponer de nuevo el contenido del acuerdo —que ya fue enviado a cada país de la región— para demostrar que no implica la constitución de bases extranjeras ni el tránsito de tropas norteamericanas. Según fuentes diplomáticas en Brasil, el gesto ilustra un esfuerzo por la transparencia en la seguridad regional por parte de Brasilia. “Tenemos capacidad de aprender. Los dos países consultamos a los vecinos antes del anuncio del acuerdo, algo que no fue muy bien hecho en el caso de Colombia”, dijo hace unos días Thomas White, cónsul de Estados Unidos en São Paulo.

Este martes también se discutirán mecanismos de transparencia en la información militar en la región. Éstos incluyen procedimientos para hacer visible la información sobre la organización y las funciones de los ministerios de Defensa, los efectivos, las armas y los equipos en manos de las Fuerzas Militares, los gastos militares y los convenios y actividades castrenses entre países de la región y con naciones fuera de ella.

Elección de Néstor Kirchner. Se espera que los presidentes de la Unasur elijan como jefe del bloque al ex mandatario argentino Néstor Kirchner, cuya postulación había desatado una puja diplomática.

Los presidentes, que se reunirán en un exclusivo resort de golf a 60 kilómetros de Buenos Aires, también tratarán durante el encuentro la continuidad de la ayuda regional a Haití y la asistencia a Chile tras los terremotos que sacudieron este año a esos dos países.

"Sabemos la importancia que tiene una persona que se dedique por entero a llevar adelante las soluciones de los problemas que América del Sur tiene que enfrentar", dijo Ricardo Patiño, canciller de Ecuador, que propuso para el puesto al ex presidente Kirchner.

La candidatura de Kirchner como secretario general de la Unasur había sido vetada en 2008 por el entonces mandatario uruguayo, Tabaré Vázquez, enfrentado con el Gobierno argentino por la instalación de una fábrica de celulosa en la frontera común.

Con la asunción de José Mujica como presidente, el voto de Uruguay podría modificarse para abstenerse en la votación y permitir así aprobar la candidatura de Kirchner, que gobernó Argentina entre 2003 y 2007, cuando entregó la presidencia a su sucesora y esposa, Cristina Fernández.